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La plaga de jabalís afecta a cuatro de cada diez municipios de Castellón

El Consell aprueba una nueva orden tras la expansión del jabalí en los últimos 10 años

La proliferación de jabalís ha llevado al Consell a actualizar la normativa

La plaga de jabalís afecta ya al 40% de los municipios de la provincia. Así se desprende de la nueva orden aprobada por la Conselleria de Agricultura y Desarrollo que regulará la caza y control del jabalí. La nueva normativa, publicada este viernes en el Diari Oficial de la Comunitat, reconoce que 54 de los 135 municipios de Castellón sufren sobreabundancia de ejemplares.

Ha pasado casi una década desde la entrada en vigor de la anterior normativa, que vio la luz en enero del 2012. En el preámbulo del nuevo texto, la Conselleria reconoce que las medidas aplicadas no son suficientes para frenar la expansión demográfica de la especie, ni la frecuencia y magnitud de sus impactos sobre las actividades humanas y el medio natural. 

Qué dice Conselleria

Según la Conselleria, como explica el preámbulo, los sucesivos cambios en los periodos hábiles, modalidades y normas de seguridad han hecho necesario agrupar la normativa en una nueva Orden que recoja esas modificaciones. A esto se suma una revisión, transcurridos 10 años desde la última Orden 3/2012, de 19 de enero, para incrementar la eficacia de las acciones y agilizar los trámites administrativos, así como adaptar la regulación a lo establecido en el Real Decreto 138/2020, de 28 de enero.

Así, la nueva Orden adapta los periodos hábiles, las normas de seguridad y la normativa en materia de alimentación suplementaria e introduce nuevos artículos sobre traslados y sueltas y control y seguimiento por motivos sanitarios. Asimismo, actualiza los municipios calificados con sobreabundancia de jabalí de acuerdo a los resultados de la nueva delimitación de octubre de 2020.

Según la Conselleria, la nueva normativa va dirigida a habilitar técnicas que permitan elevar la eficacia de las acciones de caza y control, limitar situaciones que favorezcan el fomento de la especie y actualizar un marco normativo, agilizando trámites y procedimientos desde la perspectiva de una administración eficiente.

Críticas de los cazadores

Pero la norma no ha gustado a la federación. El colectivo de cazadores ve «insuficiente» un texto que, dicen, «no va a solucionar la problemática de sobrepoblación del jabalí en la Comunitat». 

El colectivo reprueba que los cambios normativos vean la luz «a mitad de la temporada y un viernes, introduciendo criterios nuevos -señalización, por ejemplo-- que deben aplicarse ya durante el fin de semana. Algo que, señalan, demuestra la «poca planificación y falta de consideración hacia el colectivo». Sí se valora positivamente el que se contemplen normas específicas de seguridad frente a cualquier acción para entorpecer, dificultar o interrumpir las acciones colectivas de caza mayor.

La federación se siente «ignorada» por cuanto indica que no se les ha escuchado y a su parecer «se imponen unas obligaciones abusivas», sin compensación alguna por parte de la Generalitat.

El sector pide ayudas

Los cazadores urgen un plan integral de fomento del sector, con subvenciones directas al mantenimiento de perros de caza y organización de acciones colectivas de caza mayor, dado que debe hacerse un mayor esfuerzo para el control poblacional de esta especie.

Cuestiona la zonificación

Respecto a la zonificación de áreas en las que hay superpoblación de jabalíes, consideran que los criterios para definirlas son poco transparentes y pueden suponer problemas a la hora de realizar la gestión de los acotados.

Más trabas administrativas

En estas zonas se autorizan métodos o elementos de caza que en condiciones normales estarían prohibidos, pero, según la federación, limitan otros como el cebado. Además, se les impone la obligación de realizar una presión cinegética sin ayuda alguna, señala el colectivo, que cree que supondrá más trabas administrativas, mayor papeleo y trámites burocráticos para el cazador. Tampoco se solventa el problema del análisis de la carne para detectar la triquinosis, método costoso y que se realiza en pocos centros veterinarios. Con todo, es partidaria de revisar la norma, por los efectos de la plaga como accidentes de tráfico, a la agricultura y ganadería, a especies protegidas, infraestructuras y riesgo de transmisión de enfermedades. 

Desde la federación de caza señalan que la orden modificada data del 2012, pero ha tenido varias modificaciones, por ejemplo, hace un par de años se modificaron los periodos y la señalización.

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