La plaga de jabalís que asola a más de un tercio de los términos municipales de la provincia de Castellón se ha convertido en un serio problema para la agricultura, que en los últimos tiempos ha sufrido la superpoblación de estos mamíferos que buscan sustento en las explotaciones agrícolas, con el consiguiente perjuicio para el sector.

Y ya no son solo los agricultores del interior de la provincia los que levantan la voz para que se intente poner alguna solución. La presencia de jabalís es cada vez más frecuente en zonas próximas a la costa y produce avistamientos tan curiosos como el que nos ocupa.

José Javier Oliver es un empresario del sector agrícola que en los últimos días ha tenido que hacer frente a esta problemática. El propietario de 'Melones Panollo', una empresa familiar hortofrutícola localizada en en el municipio castellonense de Nules, se llevó un tremendo susto cuando se disponía a recolectar tomates en una de las fincas de su propiedad, en plena marjal de Nules --próxima al paraje de L'Estany-- y, como él destaca, "muy cerca de la playa".

Allí se encontró, cara a cara, con un jabalí adulto que buscaba su ración diaria de comida entre las 'tomateres' de José Javier. "Al principio, cuando me encontré con el animal sí que me llevé un gran sobresalto. Nunca habíamos visto jabalís en nuestros huertos", apunta el agricultor, que, eso sí, "había detectado con anterioridad huellas y rastros que dejaban constancia de que alguna vez habían estado por aquí".

"La primera reacción fue salir por patas, pero al comprobar que el animal no tenía una actitud agresiva y que solo buscaba la comida me decidí a grabarlo", explica José Javier, que también había visto algunos signos de la presencia de jabalís en otros huertos dedicados al cultivo de melones de piel de sapo y sandías, también en la marjal de Nules.

Tras el sorprendente avistamiento esta semana, que duró "unos cinco minutos hasta que el animal se fue", José Javier y el resto de personas que trabajan en las fincas de 'Panollo' han aumentado un poco las precauciones y están más alerta por si vuelve a repetirse un encuentro de este tipo con jabalís.

Jabalíes en el camí La Plana

"No hay otra, los tomates se deben recoger y debemos mantener la rutina de trabajo", dice el gerente de la empresa, que ha visto como a los hurtos que de vez en cuando suelen producirse en estos huertos se suma ahora el problema de la superpoblación de jabalís que, por ahora, "no nos ha causado graves destrozos".