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VIOLENCIA DE GÉNERO

Cruz Roja imparte talleres de igualdad en la cárcel de Albocàsser para condenados por violencia de género

El programa aporta pautas para una relación de pareja sana y técnicas para resolver conflictos

Adela Moliner, técnica provincial de Cruz Roja del departamento mujer; y Nerea Barchin, criminóloga, imparten los talleres en la cárcel de Castellón II (Albocàsser).

Cruz Roja está desarrollando en la cárcel de Castellón II (Albocàsser) un proyecto piloto consistente en talleres de igualdad para hombres que han sido condenados por delitos de violencia de género, con el objetivo de reinsertar a estas personas en la sociedad. La iniciativa, financiada por Diputación, arrancó el 20 de septiembre. Al inicio se contaba con ocho participantes y en la actualidad suman cinco, ya que tres han salido en libertad. 

La iniciativa se desarrolla una vez cada quince días, de 17.00 a 19.00 horas, en el módulo 5 (de respeto) de Albocàsser.

Nuevos internos quieren incorporarse

Adela Moliner, técnica provincial del departamento de Mujer, y Nerea Barchín, criminóloga especialista, explican que «todas las sesiones que hacemos nuevos internos muestran su interés en realizar el curso, pero por el momento no los podemos incorporar».   Ambas añaden que es el propio centro penitenciario el que pasa el listado de alumnos y que quienes asisten no lo hacen para tener una condena más corta.  

Objetivo: la reinserción

«El objetivo es contribuir a su reinserción social. El taller lo hemos enfocado empezando con conceptos básicos de diferenciar entre sexo y género; roles y estereotipos; explicar que feminismo es la igualdad y gestión de emociones», señala. En este campo, les enseñan técnicas de autorregulación emocional, para que ellos detecten primero la emoción (por ejemplo, la ira o el enfado) y antes de que suba, realizar dichas técnicas para cortar en sí la afluencia de la ira. También abordan los celos, les aportan pautas para construir relaciones de parejas sanas e igualitarias, en definitiva, todo el proceso para desarrollar una educación en igualdad.

Muy participativos

«Son súper participativos, están muy atentos, vemos que les va calando», señala Moliner. «Muestran mucho interés y poco a poco van demostrando que se les va quedando», coincide Barchín. «Nos gustaría que interiorizaran los conceptos que trabajamos y cambiaran su estructura para que no volviera a pasar y al enfrentarse a situaciones parecidas tengan a mano esas técnicas de resolución de conflictos, porque el objetivo es la reinserción. Creemos que es muy necesario trabajar con ellos», señalan.

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