Hasta un 20% de la población puede padecer a lo largo de la vida un episodio de ansiedad o depresión y muchas veces son trastornos que van unidos y es difícil diferenciar si es uno u otro o van juntos. Así lo explica Rafael Mora, jefe de Psiquiatría del Hospital Provincial, que añade que la depresión y la ansiedad son las enfermedades mentales más frecuentes. Precisamente este jueves se celebra el Día Mundial de la Depresión.

Más trastornos con el covid

Además, se trata de afecciones que han aumentado con el covid. «Los trastornos mentales comunes, como la ansiedad o la depresión, han aumentado de una forma importante con la pandemia. Las unidades de salud mental y de primaria están desbordadas, han aumentado las atenciones en urgencias de psiquiatría en hospitales a causa de este incremento».

"Las unidades de salud mental y de primaria están desbordadas, han aumentado las atenciones en urgencias de psiquiatría en hospitales a causa de este incremento"

Detección precoz

Si una persona lleva una vida saludable, se siente realizada, tiene estrés tolerable, no pasan cosas muy graves a su alrededor, es más fácil mantenerse bien, pero incluso así hay personas que pueden tener una depresión y quizás en esos casos lo importante sería la detección precoz y empezar el tratamiento lo antes posible, porque mucha gente tiene tendencia a cuando empieza a tener una depresión a negarse a tener tratamiento pensando que puede salir por sí misma y eso no siempre es fácil.

"Mucha gente tiene tendencia cuando empieza a tener una depresión a negarse a tener tratamiento pensando que puede salir por sí misma y eso no siempre es fácil"

No banalizar

Otra cuestión, indica, es que «a veces la depresión se banaliza». «Vivimos en una sociedad de un bienestar mal entendido en la que no se entiende que alguien pueda estar triste. Todos tenemos derecho a estarlo cuando nos pasa algo", señala este experto que añade:. «La tristeza es un estado de ánimo que aparece ante la pérdida de una persona, una pareja, una relación, económica o de estatus y es normal. La depresión es una enfermedad, no es un estado de ánimo.  La diferencia es que en la depresión muchas veces no hay un motivo para la tristeza o si lo hay es completamente desproporcionado.

Síntomas de la depresión

La tristeza de la depresión es profunda, vital, viene como muy de dentro. La depresión produce síntomas físicos, como cansancio, falta de energía, dificultades para dormir, cosa que con la tristeza normal no ocurre. La tristeza es proporcional a las circunstancias, la depresión es un problema global que te invade completamente y no tiene que ver ni con la duración e intensidad de la causa. Y lo más importante, con tristeza la persona va funcionando; en cambio con la depresión se produce una disfunción completa e importante a nivel social, laboral, familiar, uno desatiende sus obligaciones, deja de poder trabajar o le dan la baja e incluso en los casos más graves uno desatiende hasta su propia higiene personal porque muchos no tienen ganas de ducharse, afeitarse o arreglarse. 

Factores orgánicos y hereditarios

Mora, con todo, también reconoce que hay razones orgánicas y hereditarias que pueden hacer más susceptible a una persona a padecerla. Por ejemplo, añadió que hay familias donde se acumulan casos de depresión y también de trastorno bipolar. "Habrá gente que si tiene estrés puede tener otro tipo de patología y no tendrá depresión y otra con el mismo nivel de estrés tendrá depresión y en cambio no esa otra patología", añade.

Perfil

El jefe de Psiquiatría del Provincial señala que realmente no existe un perfil de individuo que tenga un riesgo específico. «Nos puede pasar a cualquiera», incide. «Hay personas que tienen una personalidad más pesimista, que ven siempre el vaso medio vacío y puede parecer que tienen más tendencia a la depresión, pero luego están toda la vida con esa personalidad y ya está; en cambio, gente muy proactiva, muy echada para adelante a veces en un momento dado sin motivo aparente se hunde en la depresión», manifiesta. 

Qué no se debe hacer

Agrega, además, que cuando alguien tiene una depresión, en general la gente de su alrededor intenta animarla, en el sentido, de decirle ‘no te pongas así; tienes que salir, tienes que animarte’. «Eso lo único que hace es hundir a la persona más en su tristeza profunda, porque cuando uno está mal ya sabe que lo está y ya sabe que se tiene que animar y si pudiera animarse lo haría. Esa insistencia de los demás por animarle provoca que se sienta todavía peor», advierte.

Qué hacer

«Lo que hay que hacer primero es estar ahí, ofrecer ayuda sin agobiar. Decir ‘¿quieres que salgamos a tomar un café? o salgamos a pasear o al cine’ vale más que decir: ‘Venga, tienes que salir?’. Que la persona dice que no porque no está en condiciones no hay que tomárselo como algo personal y simplemente seguir ofreciendo ese apoyo y esa ayuda», apunta.

Hablar claro

También, si nos damos cuenta y la persona no se percatado de que tiene depresión o lo minimiza, está bien hablar claramente de estas cosas. Oye, te veo mal, creo que necesitas ayuda. Otra cosa muy importante es que si una persona que está mal, triste o decaída y habla de tirar la toalla, de que no vale la pena seguir adelante quizá deberíamos preguntarle si alguna vez ha pensado en el suicidio y hacerlo con tacto, pero sin miedo porque muchas veces uno de los desenlaces que puede tener la depresión si no se coge a tiempo es el suicidio.

Tratamiento

En general, añade, la depresión es una enfermedad que responde bien al tratamiento, que puede ser psicológico o farmacológico o combinados. Hay depresiones que responden mejor a un tipo de tratamiento y otras a otro. Por eso es importante dilucidar si es uno u otro es mejor. En una depresión con factores ambientales importantes, cuando la persona tiene un cierto tipo de problemas que no puede afrontar y se siente desbordada muchas veces el tratamiento psicológico sea suficiente, cuando es una depresión endógena, sin una causa externa conocida, si es más bien biológica la medicación y otro tipo de tratamientos pueden ser muy efectivos. Al mismo tiempo, si no se trata bien desde el principio se puede cronificar y ser más complicada de tratar. 

Un 15% de los casos puede acabar en suicidio

Hasta un 10 o un 15% de las personas con depresión se suicida. La gente que está alrededor puede detectarlo o evitarlo».

"Hasta un 10 o un 15% de las personas con depresión se suicida. La gente que está alrededor puede detectarlo o evitarlo».

Más muertes que por el tráfico

La repentina muerte de la actriz Verónica Forqué ha puesto de actualidad un drama silencioso que muchas veces permanece oculto o invisible porque discurre en el interior de la mente y constituye, en muchos casos, un tabú. Y lo cierto es que las muertes por suicidio triplican a las causadas por los accidente s de tráfico en la Castellón.

En concreto, en el 2020 --última cifra del Instituto Nacional de Estadística, se produjeron 49 muertes autoinfligidas en la provincia. En accidentes de tráfico fallecieron 13 personas. El año anterior la tónica fue similar: 55 suicidios por 21 personas que se dejaron la vida por culpa del asfalto.