La persecución del ‘infante’ Iñaki. Así titulaba Mediterráneo una crónica publicada el 7 de abril de 1997, en el contexto de la disputa de la final de la Copa del Rey de balonmano, celebrada en Castelló. Iñaki Urdangarin formaba parte de la plantilla del Barcelona, que el día antes se proclamó ganador del torneo tras vencer a Caja Cantabria por 30 a 29. El titular no tenía nada que ver con su rendimiento deportivo, sino con el hecho de que se acababa de conocer su noviazgo con la infanta Cristina.

Fueron cinco días los que Urdangarin pasó en Castellón --el campeonato se desarrolló entre Alqueries y Castelló-- y en todos ellos la presencia de las cámaras fue constante. De hecho, no podía salir de su habitación del hotel Mindoro porque fuera le deslumbraban decenas de flashes. "No me han hecho tantas fotos en mi vida", confesaba el jugador.

Urdangarin, durante su estancia en Castellón. Mediterráneo

La liebre había saltado cuando la hermana del hoy rey emérito, Doña Pilar de Borbón, confirmó la relación entre los dos jóvenes. “Yo no puedo confirmar ni desmentir. Es la Casa Real la que tiene que decir algo”, comentaba el deportista, que entonces tenía 29 años. El monarca se había adelantado y contaban las crónicas que ya había bendecido la relación desde México.

Página publicada en 'Mediterráneo' el 7 de abril de 1997.

Página publicada en 'Mediterráneo' el 7 de abril de 1997. Mediterráneo

Durante su estancia en la provincia se mostró amable con prensa y aficionados, firmando autógrafos a los más pequeños de les Alqueries cuando iba a entrenar al pabellón.

Iñaki Urdangarin preparándose en el banquillo antes de jugar. Mediterráneo

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La final se disputó en un Ciutat de Castelló a rebosar. Los aficionados se solidarizaron con el deportista y dedicaron una sonora pitada a los paparazzi que salieron a la pista a fotografiarle. Urdangarin fue uno de los mejores de su equipo, con cinco goles. Al final del encuentro, encontró un pequeño consuelo a tanta exposición: “He conseguido que la gente pronuncie bien mi apellido".

"Parece que soy algo famosillo", observaba con sorpresa. No sabía aún todo lo que se le venía por delante...