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El Periódico Mediterráneo

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CONSECUENCIAS DE LA CRISIS SANITARIA

Por una maternidad compartida

La pandemia ha obligado a limitar en la Sanidad pública actividades dirigidas a futuras madres, sustituyéndolas por clases individuales u ‘on line’, pero ellas piden compartirlas

Carolina y Nieves valoran muy positivamente la atención presencial y grupal de preparación y post parto. MÒNICA MIRA

Nieves está deseando que su matrona le confirme que vuelve a organizarse el taller presencial de lactancia en el que estaba participando hasta antes de Navidad en el centro de salud de Nules. Carolina recibió clases de preparación al parto privadas, porque aunque cuando dio a luz, el verano pasado, las circunstancias sanitarias eran mejores que las actuales, no se realizaban clases prácticas en su centro de salud de referencia en Castelló. Ambas coinciden en algo que consideran esencial para cualquier nueva madre: el contacto personal tanto con las matronas como con otras mujeres en sus mismas circunstancias.

La maternidad está llena de retos, de preguntas, emociones, inquietudes, temores... Desde el momento en que una mujer descubre que está embarazada, la Sanidad pública ofrece una serie de servicios complementarios a la asistencia sanitaria que, desde el inicio de la pandemia, se han visto muy limitados, sobre todo por lo que respecta a facilitar el contacto de unas madres con otras, e incluso de las mujeres con sus matronas para cuestiones como la preparación al parto o la lactancia materna.

Como publicó ayer Mediterráneo, tanto las matronas como las madres consideran que la Sanidad pública debería estudiar alternativas para asegurar no solo la presencialidad de ese tipo de servicios, sino también que se realicen en grupo, con las prevenciones de cualquier otra actividad que requiera de contacto entre personas. Al menos, así está permitido hacerlo en el sector privado. De hecho, esa fue la opción por la que tuvo que decantarse Carolina porque en su centro de salud la posibilidad no estuvo a su disposición en su último trimestre de embarazo, salvo por una visita con información teórica.

Complicidad en grupo

Como Nieves —dependiente del área de salud de la Plana— y Carolina —del departamento del Hospital General—, multitud de mujeres siguen los canales de Telegram creados por las matronas, a través de los cuales han podido participar en talleres y charlas telemáticas sobre temas diversos «muy interesantes y útiles», pero no es comparable con la oportunidad de encontrarse con otras madres que se enfrentan a situaciones idénticas. Como señala Nieves, para quien su participación en el taller de lactancia presencial y grupal de Nules ha sido muy importante. «Estás con otras madres y compartes experiencias». No hay sesión virtual que pueda sustituir esa complicidad.

Ambas han elegido la Sanidad pública para dar a luz y están satisfechas de la elección, a pesar del covid y sus peros.

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