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El Periódico Mediterráneo

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Aragón aprueba una mina de arcilla para Pamesa a la espera del permiso para otra en El Puig después de nueve años

La compañía podrá comenzar a extraer material de la explotación ‘Elena’ en Teruel, que prevé la creación de 75 puestos de trabajo

Imagen de un momento de trabajo con arcilla para la fabricación de baldosas cerámicas en Pamesa Grupo.

La Dirección General de Energía y Minas de Aragón ha resuelto favorablemente el Proyecto de Explotación y de Restauración de Mina Elena, ubicada en la provincia de Teruel, así como su arrendamiento a favor de Pamesa Cerámica Porcelánico por un periodo de 23 años de vida útil de la explotación, informó este miércoles la compañía. 

Se trata de una buena noticia orientada hacia el cumplimiento de uno de los objetivos fijados por el grupo que preside Fernando Roig, la reducción de las importaciones de materias primas y del impacto ambiental que supone su transporte. El visto bueno al inicio de la utilización del yacimiento por parte de la administración autonómica aragonesa, que ya concedió la declaración de impacto ambiental para este proyecto en 18 meses, contrasta con los retrasos en la tramitación de este tipo de permisos en territorio de la Comunitata Valenciana .

De hecho, una de las iniciativas destacadas de Grupo Pamesa para la mejora de la eficiencia en el suministro de materias primas a sus compañías es la explotación de otra mina, situada en este caso en la localidad valenciana de El Puig, un objetivo cuyo cumplimiento impide el muro burocrático con el que choca desde hace nueve años la firma, con limitados avances en los últimos años.

Un proceso largo que ahora no depende de Conselleria

En una entrevista concedida a Mediterráneo, hace escasos meses, Fernando Roig puso de manifiesto en relación con el atasco de la petición para trabajar en El Puig que en este asunto «hay buenas palabras y pocos hechos». «Creo que los políticos tienen que cambiar. No sé quién tiene la culpa, si la Conselleria de Medio Ambiente, el sistema, los ayuntamientos… o una mezcla de todo. Nos gustaría tener ya una respuesta, porque no podemos tardar tantos años sin saber sí o no», aseguró.

Lo cierto es que en el año 2013 se presentó la petición del permiso ante el Ayuntamiento, que inició con rapidez el expediente, mientras que en el 2015, Compromís asume la política medioambiental autonómica y tres años después la Conselleria desestima la solicitud al aducir un problema de procedimiento. Según informó este jueves el departamento que dirige Mireia Molla y tal y según el acta de la Comisión de Evaluación Ambiental autonómica del 29 de octubre del 2020, este organismo acordó entonces emitir el Informe Ambiental y Territorial Estratégico del expediente relativo al plan especial para la ordenación de usos y aprovechamiento minero en la partida de la Lloma del municipio de El Puig de Santamaría.

Por tanto, según indicaron desde la Conselleria, Medio Ambiente no tiene en este momento ningún trámite pendiente sobre la mina valenciana, sino que sería el Ayuntamiento el que tiene que definir el plan de usos y la tramitación corresponde a la Dirección General de Política Energética y Minas. Un proceso que dura ya casi año y medio y en el que habría entrado en escena el Ministerio de Transición Ecológica.

La mina de Teruel

En estos momentos, la entrada en funcionamiento de la mina de la provincia de Teruel supondrá, entre muchas otras ventajas, la diversificación del suministro de arcillas, especialmente relevante ahora, cuando un eventual conflicto armado entre Rusia y Ucrania, amenaza con limitar como mínimo la llegada de esta materia prima, vital para el azulejo de la república del Este, que vende al sector el 85% de su consumo.

Elena es una mina de arcilla blanca con una superficie a explotar de 80,42 hectáreas, de la que se extraerá un promedio anual de 600.000 toneladas para asegurar el aprovisionamiento de las materias primas. La concesión minera, que está ubicada en los términos municipales de Estercuel, Gargallo y Cañizar de Olivar, creará además de forma directa e indirecta un total de 75 puestos de trabajo en el ámbito territorial de la provincia de Teruel.

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