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El Periódico Mediterráneo

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SOCIEDAD

Los vecinos de los pisos okupados en el Raval Universitari de Castelló alertan que pegan tiros desde las ventanas

Los intrusos han tomado ocho viviendas de un edificio de alquiler asequible y usan escopetas de perdigones para abatir palomas y gatos

Edificio de la calle Joaquín García Girona de Castelló destinado a vivienda asequible y donde ocho pisos han sido tomados por okupas.

El hartazgo empieza a ser mayúsculo. Los vecinos del Raval Universitari de Castelló, donde se ubica el bloque de viviendas de alquiler asequible gestionado por la Generalitat valenciana con ocho viviendas tomadas por un grupo de okupas, denuncian que la convivencia en la zona resulta cada vez más complicada. Y la gota que ha colmado el vaso ha sido la utilización por parte de los intrusos de escopetas de perdigones para abatir palomas y gatos. «La situación ya se nos va de las manos y cualquier días tendremos un susto», lamentan varios residentes del barrio.

Situado en el número 15 de la calle Joaquín Girona García, y tal y como publicó Mediterráneo a principios de este mismo mes, el edificio consta de 70 viviendas de alquiler asequible y está gestionado en su totalidad por la Entitat Valenciana d’Habitatge i Sòl (Evha), adscrita a la Conselleria de Vivienda. Ocho de esos pisos están habitados de manera ilegal y, aunque los primeros okupas llegaron en noviembre del 2020, ha sido en los últimos meses cuando la convivencia en la zona se ha convertido en insoportable. «Este ha sido siempre un barrio muy tranquilo y familiar, integrado mayoritariamente por familias con niños pequeños, pero desde que aparecieron los okupas el ambiente ya no es el mismo», coinciden los residentes. «Lo peor sucedió hace tan solo unos días, cuando uno de estos okupas empezó a pegar tiros desde la ventana de su casa con la intención de matar palomas y gatos. Imagínese si en ve z del animal le da un vecino que en ese momento pasa por la calle. Ya no es solo que molestan y ensucian. Estamos hablando de que están utilizando armas y eso es una cosa muy seria», explican indignados. 

La utilización de escopetas de perdigones es el último y más grave capítulo de una larga lista de agravios que están provocando la desesperación de muchos de los vecinos del edificio y también de los inmuebles colindantes. Y es que los okupas, además de incurrir en un delito de allanamiento de morada, tiran basura y escombros y ropa por las ventanas y tienen el garaje lleno de chatarra. «Se trata de gente que no está civilizada y arman un escándalo terrible. Son ocho, pero parece que sean cien», describen los vecinos. 

La policía tiene las manos atadas

Las quejas de los vecinos del Raval Universitari han llegado ya tanto a la Policía Nacional como a la Local. «Les hemos llamado varias veces, sobre todo a raíz del episodio de los tiros, pero nos dicen que no pueden entrar en su casa sino tienen orden de un juez», cuentan. «Estamos desesperados porque un día va a pasar una desgracia y no sabemos como parar esta situación tan lamentable», concluyen.

La Conselleria de Vivienda conoce el problema y ya ha puesto sobre la mesa una batería de medidas para disuadir a los okupas del edificio de la calle Joaquín García Girona. De hecho, ante el incremento de las quejas por parte de los vecinos y después de reunirse con ellos, el Evha inició hace ya algunos meses un procedimiento administrativo (envió cartas a a los okupas) que no tuvo los resultados esperados. A principios de mes abrió un proceso para contratar seguridad privada, medida que podría estar operativa en las próximas semanas. No obstante, y tal y como reconoció César Jiménez, director del Evha, Vivienda no descarta interponer una demanda judicial. 

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