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El Periódico Mediterráneo

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el primer caso de coronavirus afectó a un joven de burriana

Dos años de pandemia en Castellón

El covid deja más de 156.000 contagiados y casi 1.040 fallecidos en toda la provincia

Archivo - Tubos de pruebas PCR para la detección del COVID-19 en el "Autocovid" del Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA) Jorge Peteiro - Europa Press - Archivo

El 25 de febrero del 2020 era martes. España miraba hacia Italia, después de detectarse los primeros casos de un virus localizado en la ciudad china de Wuhan desconocido hasta la fecha. Las imágenes que llegaban desde el gigante asiático de calles vacías parecían más propias de la ficción. Pero aquel día todo cambió. El coronavirus había llegado a la provincia de Castellón. Un joven de Burriana que venia de una despedida de soltero en Milán dio positivo en covid-19. Desde aquella fecha han pasado dos años que, sin duda, han cambiado la vida de muchos.

Además de las consecuencias sociales y económicas están las sanitarias. El sistema focalizó todos sus recursos en luchar contra una enfermedad que todavía ahora suscita interrogantes. Los sanitarios dejaron constancia de su vocación por salvar vidas, mientras los ciudadanos les aplaudían diariamente, en las duras semanas de confinamiento, como muestra de agradecimiento.

Imagen del centro de Castelló durante el confinamiento. GABRIEL UTIEL BLANCO

Desde entonces se han vivido seis olas epidémicas, lo que ha supuesto un revés tras otro que solo la vacunación ha podido mitigar gracias a una carrera científica a contrarreloj jamás imaginada hasta la fecha.

El segundo aniversario del estallido de la pandemia llega en un momento en el que la sexta ola, que ha dejado más de 100.000 de los casi 156.000 contagios registrados oficialmente en las comarcas castellonenses, ha experimentado un veloz retroceso. 

Este jueves se notificaron 256 nuevos positivos, lo que supone bajar de la barrera de los 300 casos al día. Sin duda, es la menor cifra desde que estallara la sexta ola, donde hubo una jornada con más de 5.000 contagios, y avala el hecho de que la propagación del virus se esté frenando rápidamente. Las altas sumaron 782.

La presión hospitalaria a causa del coronavirus se está reduciendo de forma considerable. En la última jornada se contabilizaron 16 pacientes menos al sumar 123, de los cuales 12 estaban graves. La mayor carga asistencial se registró en la tercera ola, a inicios del año pasado, con más de 400 pacientes ingresados.

Residencia de Vila-real en la que fallecieron numerosos usuarios. Mediterráneo

Fallecimientos

Las vacunas han permitido plantar cara al covid e ir ganando batallas. Aunque el horizonte se antoja esperanzador resulta trágica la cifra de fallecidos que deja, hasta ahora, la pandemia con 1.039 víctimas, cuatro más notificadas el jueves. La cara más amarga se vivió, hasta la llegada de las vacunas, en las residencias de mayores con casi 250 fallecidos.

Las secuelas que deja el coronavirus obligan, como han reconocido las autoridades sanitarias, a poner el foco en aquellos que sufren el llamado covid persistente y en la salud mental, cuyas patologías se han visto agravadas.

La mascarilla, única restricción

Justo esta semana la Comunitat ha dicho adiós a prácticamente todas las restricciones anticovid que el Consell ha ido imponiendo para intentar frenar los contagios. Confinamientos perimetrales, el cierre del ocio nocturno, horario reducido en los bares, la prohibición de reunirse no convivientes o el pasaporte covid son algunas de las limitaciones que se impusieron durante los dos últimos años y que ahora todo apunta, si la progresión de la pandemia es la esperada, que ya forman parte del recuerdo. Y es que como afirmó el lunes el president Ximo Puig ha empezado «un tiempo nuevo».

Actualmente, las únicas medidas anticovid que se mantienen es el certificado covid para acceder a las residencias de mayores y el uso de la mascarilla en espacios interiores. El tapabocas es, sin duda, el único símbolo que recuerda que la pandemia sigue, pero sin la letalidad de antaño. 

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