Suscríbete

El Periódico Mediterráneo

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

ALTERNATIVAS AL CORTE DE SUMINISTRO DESDE UCRANIA

El grupo Pamesa mejorará su autosuficiencia con la mina de arcillas de l’Alcora

El conjunto del sector apuesta por más explotaciones nacionales y analiza mercados alternativos

Almacenamiento de arcillas blancas en una instalación del grupo Pamesa. Mediterráneo

El principal productor de cerámica en Europa, el grupo Pamesa, avanza en el objetivo de ser autosuficiente en lo que a la obtención de materias primas se refiere. Su principal hito hasta el momento es el inicio de la explotación de una mina de arcillas blancas en la localidad de Estercuel (Teruel), tras haber logrado las correspondientes autorizaciones del Gobierno de Aragón. Podrá extraer hasta 600.000 toneladas al año, lo que se suma a otras dos minas que están situadas en territorio aragonés. 

Ahora, como publicó este diario, los avances administrativos llegan desde la propia Comunitat, con la obtención de la declaración ambiental para un nueva explotación en l’Alcora, que lleva por nombre Mancilla y permitirá «obtener arcillas rojas y arenas feldespáticas, siendo su utilidad principal en la fabricación de pavimentos gresificados y pastas blancas», expresaron desde el Grupo Pamesa, para añadir que, logrado el requisito medioambiental, «se encuentra pendiente de la aprobación definitiva por parte del órgano sustantivo, el Servicio Territorial de Industria, Energía y Minas de la Conselleria de Economía».

Razones

Entre los argumentos aportados por Transición Ecológica para dar el visto bueno se encuentra la «cercanía de la explotación a los centros consumidores de la materia prima, lo que lleva un abaratamiento y una disminución clara de emisiones a la atmósfera», además de la «ausencia de afección a espacios naturales protegidos», apuntaron en Pamesa.

El grupo trabaja desde hace años en la política de acercar las materias primas a sus plantas de producción, algo que se ha acelerado a raíz de la guerra en Ucrania, que ha cortado de golpe los envíos de arcillas blancas.

Un problema que ha afectado al conjunto del sector y para el que se aplican diferentes actuaciones. Una de ellas es la agilización de trámites para conceder nuevos permisos por parte de la Generalitat. De este modo se busca reforzar el papel de las minas nacionales. Aún así, será necesario seguir con la importación de países como Turquía, Rumanía o Portugal. Las empresas trabajan, desde el inicio de la guerra, con nuevas formulaciones para mantener el nivel de los productos. Experimentación en la que colabora el Instituto de Tecnología Cerámica.

El corte del envío desde el Dombás durará varios años

Los terribles efectos humanitarios de la invasión rusa se unen a la destrucción de las ciudades y las infraestructuras. La guerra ha supuesto un freno a la actividad económica en Ucrania, a lo que se suma el mal estado de las instalaciones portuarias en la zona ucraniana del Dombás, donde se encuentran la mayoría de las explotaciones de arcillas y que es objeto de una especial presión desde las tropas de Putin. Fuentes del sector cerámico de Castellón indicaron que, en el caso de una rápida conclusión de la guerra, el tráfico marítimo estaría imposibilitado durante varios años, debido a los ataques. 

Compartir el artículo

stats