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El Periódico Mediterráneo

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ECONOMÍA

Los contratos indefinidos marcan récord en Castellón pero la mitad son discontinuos o por horas

La reforma laboral impulsa la contratación discontinua como sustitución a la temporal

La construcción es uno de los sectores que más usa el contrato fijo discontinuo. F. CALABUIG

Los datos ya no dejan lugar a dudas. La contratación indefinida, que hasta hace muy pocos meses era minoritaria en Castellón, ha experimentado un alza sin precedentes gracias a la nueva reforma laboral, una normativa que entró en vigor a principios de año y que ya se encuentra plenamente operativa tras acabar a finales de marzo su periodo de transición. 

Así, y según las cifras del Ministerio de Trabajo, casi el 37% de los contratos firmados en la provincia entre enero y abril fueron fijos (23.138 de un total de 62.959), algo que nunca había sucedido. Pero aunque, se mire por donde se mire, las estadísticas son buenas, esconden también una parte preocupante: casi un 22% son contratos a tiempo parcial y otro 33,9% fijos discontinuos, una figura reforzada con el nuevo marco legal.

Los datos revelan que el aumento de la contratación indefinida en la provincia está muy vinculada al auge de los contratos fijos discontinuos y esta fórmula, siempre según las estadísticas del Ministerio que dirige Yolanda Díaz, es utilizada fundamentalmente por las empresas de sectores como la hostelería o la construcción. 

Pero, ¿qué son los contratos fijos discontinuos? Se trata de la modalidad estrella que el ministerio ha promovido para sustituir a los temporales una vez que la reforma laboral ha eliminado el contrato de obra y servicio. Son contratos sin fecha de finalización (y, por lo tanto, fijos), y los trabajadores tienen los mismos derechos que un asalariado indefinido cualquiera a efectos de despido, y de cuantías de indemnización, que se contabiliza de la misma manera que en el resto de contratos. No obstante, lo más importante de esta figura laboral es que el empleado trabaja solo unos meses al año, aquellos en los que se concentra el empleo en su sector, y cuando se termina va al paro, aunque figurará como demandantes de empleo no parado.

Más en la hostelería

La de fijos discontinuos se está convirtiendo en una de las modalidades contractuales con más peso en Castellón y los expertos aseguran que en los próximos meses todavía irán a más. «Cuando empieza la campaña turística, el empresario está obligado a llamar a los trabajadores que contrató el año pasado y, si estos no acuden, tendrá que finiquitarlos e indemnizarlos. Es un proceso costoso, tanto desde el punto de vista económico como de papeleo», apunta Fernando Cumba, delegado en Castellón del Colegio de Gestores Administrativos de la Comunitat, quien siempre ha lamentado que la reforma laboral no ha tenido en cuenta que muchas empresas no tienen un trabajo indefinido todo el año. 

Los empresarios también confirman que la reforma laboral no les aporta grandes ventajas. «Ojalá pudiéramos dar trabajo todo el año, pero la nuestra es una actividad muy temporal y, con la nueva normativa, cuando acabe la campaña habrá más despidos y, por lo tanto, más gasto para nosotros», apunta Alejandra Roca, vocal de hostelería de la Asociación de Empresarios de Alcalà-Alcossebre. 

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