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El Periódico Mediterráneo

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Salud Pública afirma que el control de la plaga puede hacerse con medios terrestres

Sanitat ignora a Burriana que se queda sin tratamiento aéreo contra los mosquitos

La alcaldesa insiste en pedir fumigaciones para la Malvarrosa y el Arenal sin la marjal

Un operario de la empresa Lokímica realiza trabajos contra los mosquitos en zonas húmedas de Castellón, ayer Mediterráneo / Lokímica

El gran enfado de Burriana por quedarse fuera de los tratamientos aéreos contra los mosquitos de poco ha servido, a priori, teniendo en cuenta que este jueves concluyeron las dos jornadas de vuelos previstas sin que el helicóptero haya fumigado en este término municipal. Así, Sanitat ignoró las quejas que la alcaldesa de la localidad, Maria Josep Safont, profirió tras conocerse la controvertida decisión de la Conselleria de no autorizar las fumigaciones al considerar que en la localidad no había zonas encharcadas ni se había detectado un foco de larvas importante.

Para analizar este asunto la primera edila se reunió con la empresa de control de plagas que tiene la concesión municipal, Lokímica, así como con Adda ops, que es la firma que se encarga de la vigilancia sobre posibles focos y hace de enlace entre los ayuntamientos y la Diputación. En el encuentro se explicó que no ha habido agravio comparativo con la marjal de Nules, dado que en la localidad vecina tampoco se ha fumigado de manera aérea en este entorno dada la cercanía de las viviendas, ya que el control se ha centrado en la finca del Pou, que supone un importante foco de reproducción.

De todos modos, Safont explicó que seguirán pidiendo a Sanitat que los vuelos sí se apliquen a la zona del Arenal y la Malvarrosa, donde no hay propiedades habitadas. De todos modos, no hay fecha para ello, por lo que el Ayuntamiento está intensificando los tratamientos terrestres.

Informe de la Universitat de València

Desde el departamento de Ana Barceló explicaron ayer que, para evaluar la situación sobre el terreno cara a la autorización de los vuelos, tienen contratado al Laboratorio de Entomología y control de Plagas de la Universitat de València, como expertos en accesibilidad terrestre para el tratamiento y en evaluar las poblaciones de larvas de mosquitos. «Personal del laboratorio visitó todas las zonas que se solicitaban para el vuelo y emitió un informe. En él se evalúan las zonas a tratar y en Burriana vieron poca inundación, es decir, que era accesible por vía terrestre y poca población de larvas», explicaron desde Salud Pública. «Desde la Dirección General se emite resolución en base la criterio científico de los expertos en la materia, por ello se denegó la zona de Burriana», justificaron desde la Conselleria.

«Los vuelos con tratamiento plaguicidas según la normativa están prohibidos para protección de la salud humana y del medio ambiente. Además, la presencia de larvas en el estado adecuado se ha de comprobar ya que si no se encuentran en la fase en la que actúa el producto resulta ineficaz», explicaron al respecto.

Prohibida la fumigación aérea a menos de 50 metros de las casas

La normativa prohíbe realizar fumigaciones aéreas a menos de 50 metros de las viviendas. Aunque el producto que se aplica es un larvicida muy específico a base de un bacilo -no es un producto químico- no deja de ser un biocida, y debe de realizarse un uso sostenible y reservarse solo para casos especiales. A pesar de que no es especialmente tóxico con el medio ambiente, sí que supone una manipulación humana sobre los hábitats y sobre todo porque afecta a larvas de muchas especies de insectos. De ahí que las autoridades insistan en que las fumigaciones aéreas son una excepción que debe seguir unos parámetros, a diferencia de lo que ocurre con los tratamientos terrestres que no requieren de ningún tipo de autorización previa.

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