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El Periódico Mediterráneo

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tecnología al servicio de los tratamientos

Los drones, una solución a medias para atajar la plaga de mosquitos en Castellón

Estos dispositivos tienen poca capacidad para fumigar una gran extensión de terreno

Un técnico de Lokímica pilota un dron en la marjal de Nules. Mediterráneo

Ante las limitaciones de las fumigaciones aéreas debido al cumplimiento de una restrictiva normativa europea al respecto, son cada vez más las voces que abogan por los tratamientos contra los mosquitos lanzados desde drones para tratar zonas donde los medios terrestres no pueden acceder. Nules hizo lo propio antes de Semana Santa, tras la oportuna autorización de la Conselleria de Sanitat, mientras que Benicàssim también plantea aplicar estos dispositivos para ganar efectividad en el Cuadro de Santiago.

Desde la Diputación de Castellón, que se encarga del control de la plaga fuera de los cascos urbanos, se ha planteado el uso de drones, aunque estos requieren de las mismas autorizaciones que si de un vuelo de helicóptero se tratara.

«Para tratar con un larvicida, los drones tienen poca capacidad, por lo que son para casos muy concretos donde no se tenga mucha extensión de agua, porque con un equipo de tierra si es accesible se puede abarcar más y aplicar más producto. Entonces los drones serían para casos concretos a valorar, dado que un cañón o lanza se puede ser más eficiente», explicó el técnico medioambiental de Adda Ops Álvaro Lis, quien supervisa el tratamiento contra los mosquitos que se realiza desde la Diputación provincial.

Más flexibilidad

Dado que la estricta normativa se aplica también en los drones, el concejal de Residuos Urbanos de Castelló, Ignasi Garcia, ha pedido «más flexibilidad» a la Conselleria de Sanitat para poder tratar con estos dispositivos en la Marjaleria.

El larvicida que se puede lanzar desde los drones es el mismo que se aplica en los vuelos y es para reducir o acabar con las larvas antes de que se conviertan en animales adultos. Además, su uso está prohibido a menos de 50 metros de las casas y es ahí donde radica uno de los principales problemas a la hora de acabar de forma efectiva con la plaga, ya que esta circunstancia limita y mucho los tratamientos antimosquitos.

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