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El Periódico Mediterráneo

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preocupación cara a la temporada estival

El sector turístico teme que la plaga de mosquitos reste visitantes a Castellón

Hoteles, bares y cámpings alertan de que este problema daña la imagen de destino de Castellón

El Ayuntamiento de Moncofa ha intensificado los tratamientos terrestres en todo el término municipal para aplacar la plaga de mosquitos existente. Miguel Ángel Sánchez

La plaga de mosquitos que invade el litoral de Castellón, a pesar de estar todavía en mayo y faltar más de un mes para el verano, se ha convertido en un verdadero problema de salud pública por la multitud de picaduras que está ocasionando entre los vecinos de los municipios de costa, como informó Mediterráneo, pero amenaza también a uno de los pilares económicos de la provincia, el turismo. Restaurantes, bares, hoteles y cámpings ven con temor que la eclosión de estos molestos dípteros ponga en peligro la campaña estival y los turistas opten por otros destinos.

El vicepresidente de la Asociación Provincial de Empresarios de Hostelería y Turismo de Castellón (Ashotur), Luis Martí, insistió ayer en que siguen reivindicando «la necesidad de abordar este problema antes del comienzo del verano, porque, de no solucionarse, se causa un perjuicio enorme en términos de satisfacción del turista en su estancia en Castellón». «Se han de poner todos los medios para que la experiencia del turista sea óptima, porque basa su fidelización a un destino en base a su experiencia. Si esta es negativa, influye en querer volver», explicó Martí, quien lamentó que los mosquitos puedan ser un hándicap a la hora de la llegada de visitantes.

En esta misma línea se manifestó el vicepresidente de la Asociación empresarial hotelera y turística de la Comunitat (Hosbec), Javier Gallego, quien puso el acento en el hecho de que el principal turismo de la provincia sea el familiar y el tema de los mosquitos preocupe y mucho a los padres cuando pican a sus hijos. «Desde el punto de vista turístico es un tema muy incómodo y desagradable y cuando pican los mosquitos a los clientes estos muestran su descontento y reclaman que se haga algo efectivo».

«Se trata de un tema que perjudica a la imagen de destino, por lo que hay que buscar un equilibrio entre ecología y salud para poder resolverlo», afirmó Gallego.

«El tema de los mosquitos nos afecta a todo el sector turístico, porque tenemos que cuidar el lugar en el que vamos a tener a nuestros invitados que vienen a la provincia y pagan. El otro día pasó el helicóptero fumigando, por lo que ahora tendremos que esperar a ver qué ocurre», indicó el propietario del cámping Oasis de Orpesa y quien fuera presidente de la Asociación de Cámpings de Castellón, José María López.

Idiosincrasia de Castellón

Y es que la problemática de la proliferación de estos dípteros es, especialmente, virulenta en la provincia porque aquí se unen dos factores que resultan clave para su reproducción. Por un lado, las elevadas temperaturas y el buen clima y, por otro, la enorme extensión de humedales que hay en la costa y que, cuando llueve como ha sucedido esta primavera, acumulan numerosa agua estancada que se convierte en un foco idóneo para su proliferación. 

Mientras el sector turístico advierte de las consecuencias que puede comportar la plaga de mosquitos, los municipios están intensificando los tratamientos terrestres para aplacar la proliferación de estos molestos dípteros, especialmente, de los insectos adultos, ya que las fumigaciones aéreas de la semana pasada en 700 hectáreas de marjal de 11 municipios iban destinadas solo a poder acabar con las larvas que eclosionan en zonas donde hay encharcamiento y no se puede acceder para aplicar los tratamientos con medios terrestres.

Críticas

Ante una plaga que no se recuerda igual durante un mes de mayo, el Partido Popular en la Diputación de Castellón ha reclamado «un compromiso firme, con fondos suficientes, que ataje de forma eficaz la eclosión de la plaga de mosquitos que está generando un problema de salud pública en más de una docena de municipios de nuestra provincia».

«La realidad es que el Consell ha recortado sus fondos en los últimos años dando fe de que este es un problema que le resulta ajeno y que no le incumbe. Una merma de inversiones que se traduce en la merma de tratamientos», denunció la diputada popular y alcaldesa de Benicàssim, Susana Marqués. «Cada vez son más los tratamientos a realizar sobre el territorio pero no hay un incremento de la partida económica y con menos fondos no se puede atajar con eficacia», remarcó.

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