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El Periódico Mediterráneo

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La fiebre por la energía solar se dispara en los negocios turísticos de Castellón

Los cámpings se lanzan a instalar fotovoltaica para no repercutir la inflación y ser competitivos

El cámping Riberamar en Orpesa ya usa luz solar para autoconsumo. El hotel Peñíscola Plaza Suites proyecta un huerto solar. Y casa rural El Faixero de Cinctorres lleva meses con fotovoltaica. ALBA BOIX

Si las placas solares pueblan los techados de edificios públicos, unifamiliares e industrias, en el sector del turismo, no tan común, la apuesta por las renovables va a más en este 2022. Muchos clientes se encontrarán este verano con la sorpresa de ver instalaciones fotovoltaicas en los cámpings, donde se vive una auténtica fiebre; no quedan atrás las casas rurales o los hoteles, de forma más incipiente y a medio plazo. Todo ello, ya no por ahorrar, que también, «sino para ser rentables y no perder dinero», afirman empresarios del sector que afrontan cada mes facturas desorbitadas por los gastos de luz y climatización.

EL CAMBIO SE ACELERA

¿Cuál es el grado de implantación de energías renovables en negocios turísticos de Castellón? El vicepresidente ejecutivo de Ashotur, Luis Martí, valoró que «aún es escaso pero progresa muy rápidamente. Sin duda irá a mejor y muy rápido, pues la crisis está acelerando la búsqueda de soluciones».

El nuevo presidente de la Asociación Provincial de Cámpings de Castellón de Ashotur, Christophe Delaitre, detalló que el sector está afrontando la inflación y todos se han apretado el cinturón y están invirtiendo en fotovoltaica «para no repercutir el incremento energético en la tarifa. Antes de hacía para ahorrar y ahora par ser competitivos. No podemos aumentar en demasía el precio porque el cliente no lo aceptará e intentamos mitigarlo con el autoconsumo energético». En el cámping del que es gerente, Bonterra Park, de Benicàssim, han instalado algunas placas este mes y pondrán el máximo este año. En otro cámping, el Oasis, en Orpesa, ya están equipados con 81 kWp de potencia, con capacidad de producir más de 100.000 kWp al año. Según la empresa instaladora, Elektrosol, «se han instalado 180 módulos solares y se reducirá la huella de carbono, evitando la emisión de 18 toneladas de CO2 al año». Otros ejemplos con placas para captar energía solar y ya en marcha están en el Riberamar, de Orpesa; y el Tauro, de Benicàssim.

El presidente de la Asociación de Turismo Rural (ATR), Joaquín Deusdad, indicó que de un tiempo a esta parte «se está moviendo el autoconsumo con placas solares, se está dinamizando bastante» y en su caso, en Cinctorres, lleva ya varios meses gererando luz a partir de fotovoltaica. «De no tenerla, no sé cuánto me hubiera gastado en la factura», destacó.

Por su parte, el vicepresidente de la patronal hotelera Altur-Hosbec, Javier Gallego, explicó que muchos alojamientos tenían ya instalación solar para generar agua caliente sanitaria, «prácticamente todos, llevamos ya dos años y en este 2022 se está incentivando». Pero ahora se abre otra línea. «Hay varios empresarios que trabajan ahora en el autoconsumo, que es un paso más allá de la eficiencia energética. Te permite generar tu energía. En mi empresa tenemos cuatro proyectos en proceso de instalación y entre 2022-2023 los tendremos ya con autoconsumo. Hemos comprado un terreno próximo al hotel Peñíscola Plaza, cerca del párking, para ubicar un huerto solar, habilitando otro aparcamiento techado con placas, y otras en azoteas».

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