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El Periódico Mediterráneo

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«Los chollos no existen y pueden salirte caros»

Conoce las claves para comprar un vehículo de forma segura

Las asociaciones de consumidores alertan de estafas y recopilan consejos

Un mecánico revisa el estado del motor de un vehículo en un taller, en una imagen de archivo. MEDITERRÁNEO

Un vehículo de segunda mano, aún con los precios disparados, resulta más económico que el mismo modelo nuevo. La búsqueda del chollo perfecto puede dar lugar a estafas, en cuanto a averías no comunicadas, por ejemplo, con lo cual las organizaciones de consumidores han lanzado diversos decálogos con consejos al respecto. El surgimiento de plataforma on line o entre particulares a kilómetros de distancia son nuevos modelos de comercialización que cogen peso. Sea cual fuere el tipo de trato hay que extremar las precauciones. Juan Carlos Insa, delegado de la Unión de Consumidores en Castellón, explica que habría que distinguir dos supuestos: la compraventa entre particulares y la que se hace mediante una empresa sectorial.

Decenas de casuísticas: defectos estéticos que no salen en la foto

En la UCE Castellón les van llegando casos, «entre los últimos meses, por decenas» y se centran en «la existencia de problemas técnicos que surgen al cabo de muy poco tiempo, también en otros casos por defectos estéticos que no aparecían en las fotografías mostradas al inicio o contratos de arras que no permiten la devolución del importe pagado en concepto de reserva».

Recomendaciones: desconfiar de ciertos anuncios irreales

La UCE Castellón aconseja revisar el producto antes de formalizar la compra y advertir de cualquier fallo o problema que se detecte. «Se debe desconfiar de anuncios que se ofrecen por un precio muy inferior a otros similares. Los chollos no existen», señala. «Siempre debemos conservar algún justificante o soporte documental que nos permita acreditar la compra y la identidad del vendedor si es un particular. Es fundamental elaborar un informe pericial que determine los daños. Antes de firmar cualquier contrato o documento, debería ser revisado por un especialista en consumo», cita Insa.

Entre particulares: se aplica el Código Civil si hay conflicto

Insa explica que si el acuerdo es entre particulares el comprador del coche no está amparado por la normativa de consumo y la norma aplicable, si surge un problema a reclamar, es el Código Civil. Se tendría que interponer una demanda ante el Juzgado. «Aunque no existiría una garantía de acuerdo con la normativa de consumo, el vendedor será responsable de los vicios ocultos que aparezcan en el vehículo los seis primeros meses; pudiendo existir también una responsabilidad contractual con plazo más amplio. Ante la duda, es mejor reclamar cuanto antes y optar por soluciones que prevé la normativa: a) devolución del importe pagado, b) rebaja en el precio y c) indemnización por el perjuicio», añade.

Mediante empresa: el plazo de garantía será mínimo 1 año

Si el coche de segunda mano sale defectuoso y se ha comprado a una empresa, se puede recurrir a la ley General para la Defensa de los Consumidores. «Para bienes de segunda mano, el empresario y el consumidor podrán pactar una garantía menor al de uno nuevo (tres años), que no podrá ser inferior a un año desde la entrega, aunque en concreto dependerá de lo que diga el contrato. Se presumirá que las faltas de conformidad que se manifiesten en los dos años siguientes a la entrega del bien ya existían cuando se entregó, salvo si el contrato fija menos plazo», explicó Insa. «Si el bien no fuera conforme con el contrato, el usuario tendrá derecho a que se repare; y si no pone el bien en conformidad, podría pedir reducir su precio resolver el contrato», concluyó. 

«Me salió rana. Aún estoy pagando la cuota y no va»

Pensaba que había encontrado una buena oportunidad. Necesitaba un coche y tras estar comparando precios y mirando en varios puntos de venta, tomó la decisión de comprar uno de segunda mano. Ya volvía a tener medio de transporte propio, pero de la ilusión pasó al enfado. «Primeramente me pareció una buena compra pero me salió rana», sostiene con rotundidad. Este es el caso de un vecino de un pueblo de la provincia de Castellón, que prefiere mantener el anonimato al hablar de su experiencia, dado que se plantea denunciar el caso que nos ocupa y considera que puede ser una estafa en toda regla.

Y de repente, el fallo...

«Me decanté por mirar un coche usado porque quería uno bueno, un determinado modelo que si lo hubiera adquirido totalmente nuevo me habría costado más de 30.000 euros, por encima del presupuesto que me había marcado. La idea era contar con un vehículo con motor potente, y a la vez espacioso», relata. Una vez formalizada la compraventa, pasó a utilizar su coche a diario hasta que un día meses después, revienta el motor. Acude al taller y le indican que era un fallo anterior a la compra. «Lo tengo parado, repararlo vale casi tanto como me costó. Estoy sin coche y aún lo estoy pagando». 

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