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El Periódico Mediterráneo

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Los principales alimentos suben hasta un 17% de precio en un año. y las fAMILIAS HACEN MALABARISMOS CON SU PRESUPUESTO Y BUSCAN OFERTAs

La cesta de la compra no para de subir en Castellón

Los productos básicos de la compra semanal que más suben son melón, sandía, patatas y huevos. Pese a la inflación, el productor no percibe más y la diferencia del campo al súper llega hasta el 700%

Supermercado. ALDI

Las rebajas de verano son inherentes a la moda pero si las hubiera en alimentación, la concurrencia sería similar. El encarecimiento desmesurado de la alimentación para los castellonenses se ha notado en el último año con un 10% de media de alza --en base al IPC-- y hasta un 17% si se atiende a una compra semanal tipo, en base a los precios en supermercado.

Según la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), la compra costará este 2022 unos 500 euros más al año, de media. Toda oferta es bien recibida, y ya se hacen: desde la rebaja por pronta caducidad a descuentos en frutas o pescado en periodos especiales como el fin de semana.

Precios de la cesta. Evolución en un año. Mediterráneo / Luis Martín

Y aunque el consumidor se tiene que rascar más el bolsillo para llenar el carro con frutas, verduras, carne, leche o huevos; los productores no perciben ese aumento, es más, la diferencia entre lo que les pagan por un kilo de patatas de su huerto es un 555% superior al precio en el supermercado. Es lo que se conoce como diferencia de precios en origen y destino (IPOD), que elabora la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG).

Los perjudicados, los de siempre

Los consumidores ya han notado cómo la sandía, una de las frutas más consumidas en verano ha disparado su precio en los estantes   --ver tabla--. O el pollo, la carne más básica y barata, se ha elevado un 116%; y preocupa por partida doble que el ganadero percibe solo 0,45 euros por ejemplar criado --a 1,25 € el kilo--, cuando en el matadero pasa a 2,40, en distribución a 2,65 y en tiendas, mínimo, a 3,20.

Si se compara mayo de este 2022 y mayo del 2021, en base al informe de COAG, las diferencias más abismales entre lo que percibe el agricultor y lo que paga el consumidor en el punto de venta se perciben en: ajo (772% de margen), naranja (765%), zanahoria (667%) y patata (555%). 

Precios origen-destino en un año (mayo 2021 y 2022). Hugo Barreiro/ Luis Martín

Los productos que más se encarecen

Si elegimos una cesta tipo y vemos cómo ha aumentado en un año su precio en el súper, de más a menos, figura: el melón, sandía y patatas (50% más); huevos (+31%); cebollas y aceite de oliva virgen (+23%); leche de vaca, pollo, conejo y ternera de primera, (+6%); y cerdo (+3%); mientras la naranja baja (-24%).

La Conselleria de Agricultura publica semanalmente los índices de lonjas y mercados de abastos. Del 31 de mayo al 6 de junio ,el calabacín blanco se cotizaba entre 0,35 y 0,40 euros el kilo; pero un año atrás se pagaba menos, de 0,26 a 0,50. Y el kilo de almendra marcona, A 7,25, uno más.

¿Seguirá la escalada en los próximos meses?

Silvia Huerta, delegada de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) en la Comunitat, reflexionó: «El precio de los alimentos seguirá alto mientras electricidad y carburantes sigan caros, ya que influyen directamente sobre los costes de producción y transporte. Nos preocupa mucho: una reciente encuesta propia alerta del grave deterioro de la solvencia de los hogares».

Un 2022 al alza y un 2023 incierto

El portavoz de la UCE en Castellón, Juan Carlos Insa, detalló que «todos los estudios indican que la inflación se mantendrá elevada este año. Y para 2023, todo dependerá de la evolución de la guerra en Ucrania y la pandemia (posibles rebrotes, etc.), por lo que resulta muy complicado elaborar un pronóstico». 

Para Insa, «es muy preocupante el brutal incremento de precios, pues supone otra merma del poder adquisitivo de los hogares».

Sus recomendaciones son:

  1. Elaborar una lista previa de la compra en base a menús de la semana para así comprar solo lo necesario.
  2. Adquirir productos de temporada y proximidad, pues con menos transporte e intermediarios deberían tener un precio menor.
  3. Reutilizar sobras para otros platos.
  4. Valorar las ofertas, siempre que no impliquen una cantidad que no usaremos (aunque se congele). 

Agricultura ecológica y de proximidad, una luz

En cuanto al sector primario, el representante de la Unió de Llauradors en Castellón, Carles Peris, corroboró que es un problema endémico y, aunque existe la ley de la cadena alimentaria para que no ocurran estos desfases entre lo que percibe el productor y el precio en destino, continúa ocurriendo, y ahora más. Por su parte, el delegado técnico en Castellón de COAG, Juan Clemente, opinó que las experiencias más positivas llegan de agricultura biológica, pues «se ahorra el coste de fitosanitarios, que además se han encarecido» y logra un precio razonable, «al valorarse la calidad». Una reciente campaña divulga el real decreto 1086/2020 que facilita la venta directa de alimentos desde pequeñas explotaciones. «El precio que menos sube para las familias es el de producción agroecológica vendida en canales cortos», agregó.  

Una sandía 'de lujo' y patatas "ni caras ni baratas"

Cooperativa Benihort, de Benicarló. Mediterráneo

Llega el verano y con él los cultivos tradicionales de temporada. Las cooperativas están a pleno rendimiento y un ejemplo es la veterana Benihort, en Benicarló. Carlos Miravet, director comercial del área de Hortalizas, respecto al producto estrella, la sandía, explica: «Esperamos con mucha ilusión la campaña. A fecha de hoy sabemos como consumidores que los precios son bastante elevados. Confiamos en que la de este 2022 sea una buena en precios y, sobre todo, en cuanto a producción, pues la previsión es que las plantas produzcan el volumen de otros años». Sin embargo, ha entrado en escena un factor diferencial que la ha encarecido:«No solo en Benicarló sino también en otras zonas de España, tanto de sandía como de melón, hay menos superficie plantada. Y a la poca producción se une el calor en Europa que también se vive en España y que ha disparado ya la demanda. Apetece más que nunca tomarse una sandía».

Hace unas semanas también ha dado comienzo la venta de tomates, «de hasta seis variedades y bio, un valor añadido. Se valora mucho el cultivo ecológico». Una tercera línea potencial son las patatas, «las tenemos de buena calidad, y en un precio medio, no es excesivamente caro ni barato como en otras campañas», aseveró.

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