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El Periódico Mediterráneo

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inversión o uso propio

Los pisos ‘chollo’ por debajo de los 70.000 € desaparecen del mercado en Castellón

Las inmobiliarias apenas tienen activos baratos para quien busca comprar para reformar y alquilar. La vivienda usada sube un 9% su precio en un año, a 1.058 €/m2; frente a 1.315 de la nueva, estable

Una joven mira el escaparate de una inmobiliaria. ALBA VILLAR

Ya no quedan apenas viviendas chollo en Castellón, y la media de precios de la vivienda usada ha subido, como todo. «Los pisos de segunda mano más baratos han desaparecido del mercado, se han ido vendiendo», afirmó el presidente del Colegio de Agentes de la Propiedad Inmobiliaria de Castellón (Coapi), Francisco Nomdedeu, quien explicó que «existe una oferta de pisos de segunda mano a partir de los 100.000 euros, pero por debajo de 70.000 euros prácticamente no hay. Ya no se encuentran los de 35.000, 40.000 y 50.000 euros, a no ser que sean muy viejas, cuartas y quintas plantas sin ascensor y en zonas muy apartadas del centro de la capital».

Por unos 70.000 euros se vende un piso mediano, de 80 m2, de tres o cuatro estancias; pero si son de 100 m2 o más de superficie, «esos ya rondan los 100.000 euros mínimo y se suelen comprar más para uso habitual, cuando interesa por la situación socioeconómica u otro factor», indicó el portavoz de los API. «La gente, eso sí, aún está rastreando a ver si encuentra todavía uno de esos pocos baratos que quedan para realizar una inversión y rentabilizar, alquilando», reconoció Nomdedeu.

Cartel de 'Se vende' en la capital de la Plana. jacob estupiñá morales

En poblaciones importantes como Vila-real, Onda, Burriana, Vinaròs o Benicarló la situación es similar a Castelló, «y en estas no se suelen comprar viviendas como inversión a no ser que sean apartamentos ubicados en la playa». «Hace cinco o diez años el inversor buscaba activos de ocasión. Podía firmar la compraventa de un piso por 40.000, invertir 20.000 en la reforma y venderlo por 70.000 euros o alquilarlo», relató.

Desde Coapi señalan que hay compra, «está animada, pero aún lejos del boom inmobiliario». Y en cuanto a cifras, «la vivienda usada sí, ha subido de precio, pero poco, no tanto como se dice; pero al no existir apenas esa franja menor parece que aumenta más».

Según el Colegio de Registradores, al cierre del primer trimestre de este 2022, el precio del m2 en Castellón de la vivienda usada es de 1.058 euros el m2, un 9% más que hace un año. La nueva, más cara, a 1.315 euros el m2, está más estable y baja un -0,8%.

Gran diferencia entre viejo y nuevo

Los pisos usados siguen estando más baratos que los nuevos, «son casos diferentes en ubicación, tecnología, calidades, equipamientos,...», apuntan las inmobiliarias. «Los compran, los de ocasión, todo tipo de perfiles, desde los que menos pueden a los que más, según si encaja por su coste, vistas, dimensiones, orientación, etc. al no encontrar un equivalente en la nueva».

Quien pide una vivienda de nueva construcción «no suele ser un inversor sino gente con cierto poder adquisitivo para destinarla a uso propio. No le importa gastarse ese plus si es más moderna, eficiente y de mejores calidades».

Otro anuncio de un particular en un balcón de Castelló. Jacob Estupiñá Morales

Rentabilidad por un alquiler

Juan Carlos Rodríguez, de la oficina inmobiliaria Área Vivendi de Castelló, estima que el parque de viviendas a la venta ya utilizadas «se habrá encarecido en un año entre un 10 y un 15%». Coincide en que «ahora, los más baratos van de 60.000 a 80.000 --algunos necesitan cambio de suelo o baño, pero se puede entrar a vivir--; y hace mucho tiempo que no vemos los de 30.000 y 40.000 euros». 

Pero todavía hay quien recurre a los API con ánimo de sacar rentabilidad. «Compran uno de 60.000, le hacen un lavado de cara --no es reforma integral, sino pintar, poner tarima y lámparas; y lo alquilan por 450 euros al mes, con un 8% de rentabilidad, porque apenas hay oferta para arrendar», explica con detalle Rodríguez. Con todo, apuntó que «por alquilar no puedes sacar más de 600 euros, es distinto a Madrid, donde inviertes 200.000 euros mínimo en una vivienda y puedes arrendarla por 1.800 según la ubicación».

Aún habiendo subido la segunda mano, es más asequible. «Para uno nuevo, con garaje y trastero, nos vamos a 240.000 o 220.000 euros; y algo similar usado, bien cuidado, ronda los 120.000 y 140.000. Son 80.000 de diferencia. Cambian las calidades y la ubicación: Lo nuevo está en Sensal o Lledó pero hay zonas buenas como Fadrell, Capuchinos o Peri 18 con buenos pisos por 130.000», dijo. 

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