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El Periódico Mediterráneo

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El PSPV de Falomir se reorganiza para neutralizar en Castellón el 'efecto Andalucía'

Encuestas internas en los municipios grandes mantienen los resultados de 2019 y centran el trabajo en puntos como Segorbe o Sant Mateu para mantener la Diputación

Samuel Falomir y Ximo Puig en un momento del cierre del congreso celebrado en febrero en el que el alcalde de l’Alcora fue ratificado como líder provincial del partido. Mediterráneo

A punto de cumplirse seis meses desde que Samuel Falomir ganara las elecciones primarias que le convirtieron en el nuevo secretario provincial del PSPV en Castellón el alcalde de l’Alcora vive un momento marcado por la tendencia hacia un cambio de ciclo político que los resultados de las elecciones autonómicas en Castilla y León avanzaron en febrero y las de Andalucía han ratificado.

Con un PP que tiene el viento de cola, sumado al desgaste inevitable de los años de gestión en gobiernos, que además han sido de imprescindible coalición y ahora en crisis evidente por el caso Mónica Oltra en el de la Generalitat, los socialistas tienen mucho trabajo por delante también en la provincia de Castellón para estar en condiciones de neutralizar en una medida suficiente los efectos de la previsible subida de los populares, propiciada por la caída de Ciudadanos, pero también por el nuevo liderazgo en España.

Mucho trabajo incluso para conseguir, en los once meses que restan para que se abran las urnas municipales, mantener los resultados obtenidos en 2019, que les permitieron alcanzar el poder no solo en la Diputación --junto con Compromís-- y en la capital --con los nacionalistas y con Unides-Podem--, así como en buena parte de las poblaciones de mayor tamaño en el territorio provincial, desde l’Alcora, hasta Vinaròs, pasando por Burriana o la Vall d’Uixó.

Por ahora, las encuestas que ha encargado el partido bajo la dirección de Falomir para poder contar con datos suficientes sobre la situación de la formación, les darían un recuento similar al obtenido hace cuatro años.

Sin embargo, el contexto no es el mismo, incluido el efecto de acontecimientos como la reciente moción de censura en la Vilavella, apoyada claramente por la ejecutiva provincial. Tal vez un error.

Arañar más votos

Consciente de que un hundimiento de Ciudadanos dará alas como mínimo al PP, que reagrupará más respaldo electoral, por ejemplo, en la capital, lo que puede fácilmente llegar a restar algún diputado provincial en el partido de Castelló, Samuel Falomir y su equipo no solo han encargado encuestas electorales en puntos clave como Sant Mateu o Segorbe para poder establecer la estrategia más eficaz, sino que se proponen actuar en los municipios en los que están en la oposición. Es el caso de Onda, Benicàssim, Peñíscola, Nules o Segorbe. El objetivo, arañar todos los votos posibles para amarrar opciones de reeditar el gobierno provincial.

Para mejorar datos y expectativas las dificultades pueden llegar a plantearse en estos lugares a la hora de encontrar nuevos candidatos, con las ganas y la capacidad de trabajo imprescindibles, así como con la voluntad de presentarse, por lo que es muy probable que al menos parte de los nombres se reediten, más allá de los indiscutibles como Amparo Marco.

Más allá de todo lo que pueda hacer el partido liderado por Falomir quedará lo que ocurra con los socios que va a necesitar para mantener el status quo actual. El panorama a día de hoy viene marcado por el deterioro que haya podido sufrir la marca Compromís por la situación de Oltra hasta que ha salido del Consell, así como por un Podem en descenso.

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