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El Periódico Mediterráneo

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SECTOR PRIMARIO

El campo teme menos producción y más costes por las olas de calor

Tanto agricultores como ganaderos ya sufren complicaciones por las elevadas temperaturas

Aspecto de una explotación ganadera de la comarca de Els Ports, con pastos secos. JAVIER ORTI

El mes de julio extremadamente caluroso empieza a tener efectos en la economía de Castellón, y más concretamente en el sector primario, que ansía que los termómetros recuperen sus niveles normales en las próximas semanas y que haya descargas de precipitaciones. De lo contrario, habrá seguro un incremento de los costes y una menor producción.

La ganadería ya nota estas consecuencias después de varias semanas de bochorno. Desde la Asociación de Rumiantes de Castellón, Rumicas, Honorio Carceller expone lo que ocurre en las explotaciones del interior. «Más que la falta de agua, el problema está en la alimentación de los animales. Los pastos se secan antes de lo que es habitual en estas fechas, por lo que hay que administrar piensos adicionales con un mes de antelación», detalla. Esto implica más gastos. «Es un hándicap para la rentabilidad y la economía de los productores», añade.

Otro inconveniente de las elevadas temperaturas puede derivar, según Carceller, «en una pérdida de peso de los animales». Los municipios del interior son los más afectados por la actual ola de calor, al rozar los 40 grados en puntos como Sorita en los últimos días

Menor tamaño

En otro tipo de explotaciones también hay incertidumbre, como en los cultivos de secano e incluso los cítricos. El secretario general de la Unió de Llauradors, Carles Peris, indica que los termómetros de estos días «aumentan la evaporación del agua y el estrés hídrico de los árboles y plantas». Esto supone «que el crecimiento de los frutos va más lento, a lo que se añade que si no llueve en las próximas semanas puede afectar al tamaño».

En cuanto a los olivos, si no alcanzan el tamaño idóneo, la producción de aceite en la próxima campaña será más escasa, y puede afectar a la calidad final. El secretario general de la Unió apunta incluso a la algarroba. «Se ha tenido que acelerar la cosecha, pero con un peso más bajo», menciona.

Las plantaciones son más vulnerables a las plagas si hay más calor. «Tienen un debilitamiento, mientras especies como la araña se reproducen con más velocidad», concluye el propio Peris. 

Facturas por el riego disparadas

Este ambiente extremadamente cálido y seco tiene una derivada en el consumo eléctrico. Hay que regar más a menudo, con la electricidad más cara. Según detallan desde la Asociación Valenciana de Agricultores (AVA), «las facturas de los regantes se han incrementado de forma desmesurada duplicando a las del ejercicio anterior a consecuencia de las subidas de precio en las renovaciones, de forma que una entidad de riego que gastaba 7.700 euros en el mes de junio de 2021, en 2022 ha tenido que pagar 14.500 euros por el uso de la misma cantidad de agua». 

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