Suscríbete

El Periódico Mediterráneo

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

EFECTOS DE LA TENSIÓN DIPLOMÁTICA

Contenedores de Castellón llevan dos meses atrapados en Argelia por el bloqueo comercial

Empresas de esmaltes cerámicos y de maquinaria para este sector son las más afectadas

Imagen de archivo del puerto de Argel.

La sucesión de dificultades que sufre el clúster cerámico de Castellón en los últimos tiempos hace que unos problemas eclipsen a otros. Como el conflicto con Argelia. Hace casi dos meses, el 9 de junio, esta nación norteafricana rompió el tratado de amistad con España. Una decisión que supuso, en la práctica, el bloqueo de las relaciones comerciales entre los dos países. Desde entonces apenas hay novedades, pero la situación se enquista y las pérdidas van en aumento para las empresas de Castellón con intereses en la zona.

El presidente de la asociación de fabricantes de maquinaria y bienes de equipo para la cerámica (Asebec), Juan Vicente Bono, lo explica de manera gráfica: «Hay contenedores parados en los puertos argelinos, que suponen un coste de 100 euros al día», sin que se sepa cuándo se podrá resolver la situación. A ello se añade que no existe garantía de que los materiales suministrados con anterioridad al bloqueo y pendientes de pago puedan llegar a cobrarse. «Hemos mantenido contactos para tratar de solucionar el problema, pero de momento no hay manera», añade. El muro comercial de Argelia supone la pérdida de un dinero circulante que podría rondar los 50 millones de euros, que abarcan tanto proyectos en marcha como labores de mantenimiento, algo que afecta de manera directa a las cuentas de resultados.

Estas empresas prestan servicios a las fábricas de azulejos argelinas, país que era uno de los principales clientes, gracias a factores como la proximidad geográfica entre Castellón y Argelia.

La inquietud no viene solo por la suspensión de actuaciones programadas. «Se han parado los proyectos nuevos», comenta el presidente de Asebec, por lo que el impacto resulta incuantificable.

Esmaltes y fritas

La situación es muy parecida en las industrias dedicadas a la fabricación de fritas y esmaltes cerámicos. La patronal que las representa, Anffecc, menciona que en estos momentos «siguen muchos contenedores parados en los principales puertos de Argelia, porque las aduanas no tramitan las mercancías». No tienen datos concretos del golpe económico que les puede suponer, pero desde la organización recuerdan que este país «es nuestro segundo cliente internacional más importante, tan solo superado por Italia». Son justamente las fritas y esmaltes cerámicos la principal exportación de la Comunitat Valenciana a este punto. En el pasado 2021, las ventas a clientes argelinos alcanzaron una cifra récord de 88,7 millones de euros, según reflejan los datos nacionales de comercio exterior.

Un panorama que no solo perjudica a las empresas de Castellón, sino también a las fábricas de cerámica de Argelia, que en algunos casos han tenido que reducir la producción ante la falta de materiales castellonenses. «Estamos en una situación de mucha incertidumbre, y pedimos soluciones tanto nosotros como nuestros clientes, que están muy preocupados».

La idea de que no se vislumbra una solución a corto plazo es compartida por el representante de la oficina en Argelia del Instituto Valenciano de Competitividad Empresarial (Ivace). Alfonso Tapia afirma que el problema «ha ido a peor» en los poco menos de dos meses que está vigente el bloqueo a las transacciones bancarias. Por el momento, hacia este organismo de la Generalitat «se han dirigido más de una veintena de empresas, sobre todo de esmaltes, componentes cerámicos y maquinaria para el sector», explica.

Control absoluto

Tapia detalla que les consta la cantidad de 53 contenedores detenidos en los puertos, «pero son muchos más», y que ocasionan pérdidas, «tanto por el importe del material que hay en el interior, como el coste de tenerlos en los puertos, como el propio transporte». Si se decide tirar la toalla y regresar, el transporte de vuelta también se sumará a la factura. Además, hay un control absoluto por parte de las autoridades argelinas en todo lo relacionado con productos españoles. «Controlan la trazabilidad del producto, de modo que también bloquean envíos de terceros países si llevan productos españoles, e incluso vigilan si son materiales fabricados en el extranjero, pero de filiales de empresas de nuestro país. Una situación insostenible», concluye Tapia. 

Las relaciones diplomáticas han dado un giro radical en meses 

España y Argelia han mantenido unas buenas relaciones hasta hace unos meses. En abril, el Gobierno se acercó a la postura de Marruecos sobre el Sáhara, lo que incrementó la inestabilidad diplomática. Además de las exportaciones castellonenses a Argelia, de ese país procede el gas natural, vital para la cerámica. Hace justo un año, hasta España llegaba gas argelino por dos conductos diferentes. Uno de ellos pasaba por Marruecos, y fue interrumpido por Argelia al agravarse la enemistad entre estos países. El otro mantiene su actividad, pero hace escasos días hubo un susto, al suspenderse el envío por el gasoducto Medgaz. Se atribuyó a una mera incidencia técnica, pero que algunas fuentes apuntan como un nuevo factor desestabilizador.

Por el momento se mantienen los contratos en vigor, aunque desde el sector cerámico se teme que, una vez vencidos los plazos, los precios se disparen. Argelia prioriza ahora sus relaciones comerciales con Italia. 


Compartir el artículo

stats