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El Periódico Mediterráneo

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DIFICULTADES DE ABASTECIMIENTO

Banco de alimentos se queda sin leche ni aceite para atender 19.000 hogares de Castellón

La entidad benéfica advierte de que está "bajo mínimos" por el auge de demanda en la provincia y prevé una situación peor en otoño

Almacén del Banco de Alimentos en Castellón GABRIEL UTIEL BLANCO

El Banco de Alimentos de Castellón asiste en estos momentos a 19.000 hogares de la provincia con problemas para costearse la cesta de la compra pese a estar sufriendo importantes problemas de abastecimiento que dificultan cubrir la demanda.

«Estamos bajo mínimos», se pronuncia el presidente del Banco de Alimentos, Santiago Miralles, nada más ser preguntado sobre cómo se desarrolla en estos momentos su labor social. Lo que más preocupa ahora son las reservas de productos como la leche y el aceite, que resultan insuficientes para atender a todos los beneficiarios: «Estamos teniendo problemas para abastecernos, sobre todo porque son productos que han subido mucho últimamente. Si antes comprabas dos palets de aceite, ahora te llevas uno por el doble de precio», detalla Miralles, quien añade que en el caso de los lácteos «constituye un producto de primera necesidad, del que se requiere más cantidad por la alta demanda que tenemos».

Inflación

La inflación es, por ende, una de las problemáticas que paradójicamente termina siendo compartida entre los beneficiarios y la entidad prestadora de Servicios Sociales. La crisis de precios constituye también el motivo del aumento de la necesidad de ayuda entre los castellonenses: «Las peticiones se han disparado al estar todo más caro», advierte el presidente del Banco de Alimentos de Castellón. 

Y aquí, la guerra provocada por la invasión rusa a Ucrania tiene mucho que ver, pues fue el punto de partida para propiciar que gastos cotidianos como la cesta de la compra se dispararan, al igual que ocurre con la factura de la electricidad o el precio de la bombona de butano. Un suma y sigue que hace difícil a muchas familias llegar a fin de mes e, incluso, costear algo tan básico como los productos de alimentación.

A peor

Pese a todo, la entidad esquiva como puede hasta la fecha las mencionadas problemáticas para garantizar la asistencia a todos los que acuden en busca de ayuda. No obstante, prevé que de no producirse una mejoría de la coyuntura socioeconómica y de los recursos que recibe, la situación sea mucho más complicada cara al otoño: «En agosto nos hemos arreglado y vamos cubriendo las necesidades que existen, aunque los meses de septiembre y octubre se esperan duros de seguir igual que estamos o ir a peor», alerta Miralles al respecto.

Una estampa que no resulta exclusiva de la provincia de Castellón y que se repite a lo largo de la Comunitat Valenciana, con más bancos de alimentos dejando de servir aceite, leche o pollo a las familias por su coste o viéndose obligados a reducir las raciones que aportaban normalmente.

Captar apoyo

Más allá de la labor altruista que realizan los voluntarios de la asociación castellonense en su día a día, redoblan los esfuerzos durante el verano para tratar de captar fondos, optando incluso por lugares atípicos como los festivales, a través de los dispositivos de donación digital que instalan de forma periódica en supermercados o eventos para nutrir la despensa que sirve a los hogares más vulnerables de la provincia según sus necesidades. 

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