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El Periódico Mediterráneo

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NUEVA DIFICULTAD EN EL COMERCIO INTERNACIONAL

La crisis China-Taiwán afecta a 250 exportadores de Castellón

Además de la facturación empresarial preocupa el efecto en las cadenas globales de suministro

Vista general del puerto de Keelung, una de las principales vías de entrada y salida de mercancías de Taiwán. EFE

La reciente visita de la presidenta de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, Nancy Pelosi, a Taiwán ha desatado el enfado de China y, como consecuencia, ha generado un nuevo foco de tensión internacional. Algo que puede ser una dificultad añadida en zonas como Castellón, donde el comercio internacional tiene un elevado peso. Sin ir más lejos, son 250 las empresas de la provincia que exportan productos a Taiwán o China, según los datos de Comercio Exterior (Icex) del Ministerio de Industria. Concretamente, en el periodo comprendido de enero a mayo fueron 135 las que vendieron a China, de las que 109 lo hacen regularmente, con una presencia estable en el país. En el caso de Taiwán, fueron 115 las compañías castellonenses que exportaron (85 de forma regular).

Desde el área de Internacionalización de la Cámara de Comercio, Joaquín Andrés señala que en estos momentos el tejido empresarial de Castellón «enfoca sus preocupaciones en la situación de Argelia y la invasión rusa de Ucrania», concreta. Pero recuerda la importancia que tiene la zona del sureste asiático para el tráfico de mercancías. «Afecta a las cadenas globales de suministro», comenta, por lo que interrupciones como las ocurridas en diversas fases de la pandemia han tenido un efecto en el conjunto del comercio internacional. De hecho, las maniobras militares iniciadas por China en las inmediaciones de Taiwán ya han supuesto el desvío de rutas de unos 240 buques. Una cantidad nada despreciable si se tiene en cuenta que el tráfico de mercancías sigue sin funcionar con la fluidez propia de la época anterior a la pandemia del covid.

Por productos

A la hora de analizar la balanza comercial, el saldo con Taiwán es positivo. En los primeros cinco meses de este año, Castellón vendió por un importe de 13,2 millones de euros, lo que supone un 43% más que en el mismo periodo del ejercicio 2021. Los principales productos son azulejos y esmaltes cerámicos.

En cambio, la importación fue de apenas 2,6 millones. Una situación distinta es la de China. Las ventas de Castellón a este país ascendieron a 46 millones de enero a mayo, con las fritas y esmaltes que acapararon el 30%. En cambio, las importaciones fueron mucho mayores, con 194,3 millones y un aumento del 81,8%. Significa que los materiales que llegan desde allí multiplican por cuatro los envíos desde la provincia.

Sustancias químicas, aparatos sanitarios y de grifería y componentes electrónicos son los principales suministros importados. No hay líneas directas que conecten los puertos de China con PortCastelló, pero este país ocupa la sexta posición en el volumen de importaciones con la provincia, lo que deja a las claras el riesgo que entraña este nuevo conflicto. 

El país que produce la mayor parte de microchips de todo el planeta 

Lo saben muchos de los que últimamente han querido comprar un coche nuevo. Existe escasez de microchips y componentes electrónicos en el mercado, lo que afecta incluso a la fabricación de vehículos en la Comunitat. El 69% de los microchips que se instalan en todo el planeta surge de Taiwán, de ahí la preocupación de los analistas económicos internacionales si no vuelve la estabilidad y continúa la presión del Gobierno de China.


 Si cortan el suministro no se podrían fabricar móviles ni ordenadores, afectando de forma muy preocupante a otras ramas como la automoción, cada vez más dependientes de este tipo de tecnología. El conflicto ha puesto sobre la mesa la inestabilidad política de la zona. Algo que se une a los problemas logísticos. De ahí que en Europa planteen incrementar la capacidad de producir microchips sin depender del exterior. 

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