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El Periódico Mediterráneo

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NUEVA TENDENCIA

Castellón aspira a ser un referente del "turismo energético"

El invierno suave de la provincia supone un aliciente para miles de jubilados del norte de Europa

Extranjeros en un cámping de Benicàssim en invierno. Mediterráneo

El turismo es un negocio muy sensible a los vaivenes económicos y sociales. Pasó con los alojamientos de interior en los peores tiempos de la pandemia, al buscar su clientela espacios poco masificados donde evitar contagios. La próxima tendencia está al caer, y es la que algunos han acuñado ya como turismo energético. Que a su vez podría ser una vía para la desestacionalización en la provincia de Castellón.

Sus protagonistas serían jubilados procedentes de países del norte de Europa, que tienen caravana y se plantean pasar unos meses en zonas menos frías con el fin de ahorrarse una factura de calefacción al alza y con miedo a posibles restricciones. Un concepto que comentó recientemente el secretario autonómico de Turisme, Francesc Colomer, en una entrevista mantenida recientemente a Mediterráneo. «Castellón puede y debe jugar sus opciones, por ejemplo, ante ese nuevo target de turistas de países emisores fríos. Sus inviernos serán más caros que nunca y debemos ofrecer nuestras ventajas climáticas y resto de valores y atributos para pelear por ese segmento», detalló.

El máximo responsable de la agrupación de cámpings de Castellón, Cristophe Delaitre, comentó que por el momento «no sabemos si esto tendrá influencia, pero está claro que tanto en la provincia como el conjunto de la Comunitat somos el mejor mercado para el invierno». Lo justifica por «el trabajo que hemos venido haciendo desde los cámpings en los últimos 20 años, con la adecuación de nuestras instalaciones para recibir a gente del norte de Europa, así como por los servicios que prestamos y la seguridad que encuentran estos visitantes».

Rivales

Mientras España es un destino consolidado para el visitante europeo invernal, los empresarios de los campamentos turísticos de Castellón advierten de que hay otros destinos que quieren aprovechar la llegada de este nuevo modelo de turista surgido de los efectos de la guerra en Ucrania y el pánico a que Alemania y países colindantes se queden sin suministro de gas. Apuntan a competidores como Croacia o Italia. «Pero España tiene un producto muy bueno», concluye. 

Unas estancias más largas y con una menor movilidad

¿Serán muchos los clientes de cámpings de Castellón que acudan huyendo del frío de sus lugares de origen? Los negocios que de este tipo que abren todo el año están preparados para ello, y también creen que a raíz de esta situación habrá algunos cambios. Uno de ellos es que se quedarán en zonas más cálidas por más tiempo. De un mes podrían pasar a el trimestre más frío del año. Otro elemento a tener en cuenta es el coste de los carburantes, que afecta a todos los países europeos. Esto hace pensar que las caravanas se moverán menos, lo que puede tener un efecto en la estancia media.

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