La Diputación de Castellón sumará a todas las fuerzas políticas para aprobar una nueva declaración institucional que insta a elaborar un Plan Nacional de Prevención del Suicidio que, entre otros aspectos, debe incluir más recursos económicos y humanos en el ámbito de la salud mental.

El presidente de la Diputación, José Martí, considera fundamental que un a cuestión tan relevante como es hacer frente al suicidio y mejorar la atención a la salud mental para por «abordarlo de manera conjunta, sin diferencias ideológicas, enmarcando la acción y los recursos dentro de un Plan Nacional de Prevención del Suicidio que esté coordinado con las comunidades autónomas, ya que las competencias en materia de salud, en el ámbito social y en la educación son de su competencia».

Este plan, según recoge el texto consensuado, debe intervenir en los diferentes estamentos, individual, familiar, comunitario, social, educativo y sanitario, hacer un seguimiento personalizado de las personas vulnerables, afectados y familiares y, además, mantener una coordinación efectiva de recursos en el ámbito nacional.

Dotación presupuestaria

Para ello, desde la Diputación se exige un Plan Nacional de Prevención del Suicidio que genere un marco para la creación de planes autonómicos y dotación presupuestaria suficiente para su puesta en marcha y ejecución. En dicho plan se debe recoger una mejora real de la atención primaria, pues sus profesionales «son nuestros referentes más cercanos en la atención y seguimiento de los procesos de salud-enfermedad que nos afectan a lo largo de la vida y es, por tanto, un espacio de atención clave para la prevención y detección del suicidio», recoge el texto.

En esta línea, se incide en que es vital «cuidar especialmente la calidad de los servicios de salud mental, dotándolos de recursos humanos y económicos suficientes, y revisando en profundidad el sistema de atención».

Es fundamental, además, «conocer y comprender la conducta suicida», lo que supone contar con «investigadores e investigaciones que ofrezcan información rigurosa y actualizada a nuestro momento histórico y social, y que permitan desarrollar modelos de intervención plurales, específicos y realmente eficaces».

A ello se une la necesidad de sensibilizar y mejorar la información a la población general a través de campañas de concienciación promovidas por instituciones públicas, medios de comunicación y entidades sociales. «Urge que se implementen campañas nacionales que aminoren el estigma social que acompaña a la enfermedad mental y campañas con impacto centradas en la prevención».

Papel de los medios de comunicación

Otro aspecto destacado en el que se fija el texto de la declaración institucional es el papel de los medios de comunicación, a los que se anima a adoptar «prácticas de comunicación responsables en la información sobre el suicidio, así como el uso responsable de las tecnologías de la información y redes sociales donde urge elaborar un plan de actuación en redes para la detección temprana de riesgo de los más jóvenes y para desarrollar medidas de intervención y ayuda adaptadas a estas edades y a los medios con los que se comunican».

Hoy el suicidio, según los datos oficiales, ya es la primera causa de muerte entre jóvenes de 15 a 29 años en nuestro país. Las estadísticas de 2021 apuntan a casi 4.000 muertes oficiales por suicidio en España.