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PERSPECTIVAS

La cerámica tira de optimismo ante el inicio de la feria Cersaie

Los costes energéticos tienen en vilo al sector cerámico, pero Bolonia debe ser la oportunidad para recuperar la mejor cara de la industria y mantener exportaciones

Cersaie recupera todo su esplendor tras la pandemia.

Los montadores ya llegaron hace unos días, y ahora son los comerciales y cabezas visibles de las empresas cerámicas de Castellón los que cogen el relevo y se trasladan a Bolonia para participar en una nueva edición de Cersaie. La coyuntura de los últimos meses dista mucho de ser propicia, pero durante unos días toca recuperar la sonrisa y el ambiente de optimismo para dar a conocer las novedades de un sector fundamental para la economía de Castellón. El mercado europeo sigue siendo el más importante para el azulejo y, en la cita italiana, que arranca mañana, estarán depositadas las miradas de visitantes de todo el mundo.

Desembarco multitudinario

En tiempos de asfixia económica por los elevados costes del gas natural y algunas materias primas, hay que controlar el gasto hasta el céntimo, pero la idea del sector es que no estar en Cersaie prácticamente equivale a ser invisible. Casi todas las marcas de los cinco continentes acuden. La patronal cerámica, Ascer, indica que serán 69 las empresas españolas fabricantes de azulejos y pavimentos cerámicos las que tomarán parte en la feria. La cifra más abultada tras el país anfitrión, Italia. Si se suman otras compañías españolas, en segmentos como materiales de baño, esmaltes o maquinaria, la cifra supera los 100 expositores procedentes de nuestro país. 

Cersaie volvió a la carga el pasado año, pero en una edición limitada por los efectos de la pandemia y las restricciones a la movilidad en buena parte del mundo. En esta ocasión, las barreras están levantadas, lo que ha tenido un efecto evidente para la organización: toda la superficie de los 15 pabellones está vendida desde hace semanas.

Hay que mirar hacia el exterior

Es un dato explicado de manera reiterada en los últimos tiempos. De todo lo que produce el azulejo nacional (cuya fabricación está concentrada en Castellón) las tres cuartas partes se destinan a los mercados internacionales. Y Cersaie supone el principal escaparate internacional de los productos cerámicos, cuyas cualidades de higiene y durabilidad han aumentado enteros desde la llegada del covid. «La alta participación de empresas de Tile of Spain es una muestra de la apuesta del sector por los mercados de exportación», indican desde Ascer. Algo que también se da en Coverings, la feria norteamericana, que en su edición del 2022 tuvo una buena respuesta de participantes de Castellón. No es para menos porque, a pesar de la distancia del Atlántico (y unos costes de transporte que han subido en gran medida en los últimos tiempos), el norteamericano es un mercado al alza, que en los últimos años ha logrado desbancar a Francia como principal cliente. 

La demanda sigue en números altos

El gas natural está mucho más caro que hace dos años, y esto ha obligado a las empresas azulejeras a encarecer sus productos. Esto no ha impedido que la demanda, especialmente la internacional, siga con buen tono. Los datos más recientes aportados por la agrupación de fabricantes indican que en el primer semestre de este 2022 se ha incrementado la exportación de cerámica española en un 27% respecto al mismo periodo del año anterior. También reconocen que estos números obedecen en gran medida al efecto de la inflación, ya que el volumen exportado es de un 4% menos. 

Además de la buena respuesta del mercado estadounidense, que en el 2021 se expandió a países cercanos como México o Canadá, Europa sigue siendo el motor de las ventas. El 50,8% de las exportaciones fueron destinadas al propio continente, mientras que los países de la Unión Europea concentran el 39,7%.

Hay otros elementos favorables, como la recuperación del Reino Unido. En el 2020 fue uno de los países que redujo sus compras de azulejo made in Castellón, debido a la pandemia y también a la incertidumbre por la aplicación del brexit. En cambio, la facturación del pasado año creció un 25%, mientras que en la primera mitad de este año la mejora ya es del 40%. Otro mercado que también crece como la espuma es Bélgica, que entra en el top 10 tras duplicar sus ventas.

El Gobierno empieza a hacer caso

Otro motivo para la esperanza cara a Cersaie es la reciente decisión del Gobierno de mejorar las condiciones para las plantas de cerámica que utilizan la cogeneración, y que se habían visto obligadas a parar ante las pérdidas que les causa el precio del gas. El sector señala que no soluciona sus múltiples problemas, pero se interpreta como una primera victoria después de ver cómo las ayudas destinadas a esta industria han brillado hasta ahora por su ausencia. 

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