Los problemas que atraviesa del sector cerámico de Castellón, marcados por el incremento de los costes energéticos y la incertidumbre económica global por el impacto de la guerra ene Ucrania, ya empiezan a mostrar su efecto más adverso en el empleo. Si Todagres, en Vila-real, empezará la semana próxima las negociaciones para un despido colectivo previo al cierre de la firma, ahora hay otra compañía que ha dado a conoce la necesidad de presentar un expediente de regulación de empleo (ERE).

La empresa Azulejera Alcorense ha dado a conocer el inicio "del proceso de negociación para acometer un ERE que podría llegar a afectar a 78 trabajadores en su única planta de Almassora". Es prácticamente la totalidad de la plantilla. Las explicaciones aportadas por esta compañía integrante del grupo Pamesa (fue adquirida el año pasado como parte de Azuliber) son "la reciente escalada de los precios del gas y la energía es totalmente inasumible para las industrias gasintensivas, entre las que se encuentra el sector cerámico. Este contexto nos ha llevado a tomar esta decisión que hemos tratado de evitar desde el inicio de esta crisis energética".

Oleada de ERTE

Se trata del segundo caso conocido en el que hay despidos colectivos por el encarecimiento del gas natural y las materias primas. Hasta ahora numerosas empresas del sector han optado por presentar expedientes de regulación temporal (ERTE), que supone la paralización de parte de la actividad de las fábricas y el cobro de prestaciones de desempleo para sus empleados. Según los datos de la patronal Ascer al cierre del mes de septiembre, son 63 los expedientes presentados, de los que solo 22 corresponden a septiembre. En cuanto al número de trabajadores, ya afecta a 7.233 personas de los más de 17.000 con que cuenta el segmento de fabricación de productos cerámicos. Solo en el último mes, los asalariados incluidos en ERTE son 1.817.