No es la primera vez que se lanza el grito de auxilio, pero ante la escasa entidad de las medidas aplicadas se insiste en la necesidad de que las administraciones ayuden a la cerámica de Castellón. Un sector que ya sufre los efectos de la crisis energética, con 8.700 trabajadores incluidos en expedientes de regulación temporal de empleo, lo que supone que en la provincia haya más de 1.390 asalariados en ERTE activos, la mayoría de esta industria.

La preocupación por la principal actividad económica castellonense centró un encuentro mantenido entre el presidente de la patronal CEV Castellón, Luis Martí, con la alcaldesa de Almassora, Merche Galí. Entre los temores manifestados por Martí está el peligro de que los elevados costes energéticos y la falta de acción del Gobierno desemboquen en una deslocalización del tejido empresarial. Algo que, apunta CEV, supondría "un abultado incremento del desempleo, arrastrando, además, al resto de sectores de la localidad y de la provincia". 

El dirigente patronal insistió en la necesidad de "visibilizar esta situación ante el Gobierno central, de forma que se activen con urgencia e inmediatez unas ayudas directas al sector de la cerámica, al menos al mismo nivel que las ya prestadas por otros estados miembros de la Unión Europea, cuya industria es competidora directa de la castellonense". Una referencia a la situación de Italia, que desde hace meses aplica bonificaciones fiscales para rebajar hasta el 40% el sobrecoste del gas, y que recientemente ha presentado un nuevo paquete de medidas contra la crisis energética, que previsiblemente incluirá acciones adicionales para la industria gasintensiva.

"Salvar a la industria"

En sus conclusiones de la reunión, Martí expresó que en el corto plazo, solo con la puesta en marcha de este tipo de ayudas coyunturales "se podrá salvar a la industria, sin olvidar otras medidas que a medio y largo plazo faciliten la investigación en una tecnología energética sustitutiva, que hoy no existe, así como para mitigar el auge de los costes energéticos". Una de las actuaciones más destacadas en este sentido en la sustitución del gas natural por fuentes alternativas, como el hidrógeno verde, que además ponga freno a la actual dependencia del exterior a la hora de poder trabajar en los hornos con costes razonables.

El impacto en Almassora

La alcaldesa de Almassora, Merche Galí, trasladó por su parte el apoyo al sector, a la vez que solicitó nuevas medidas que ayuden a estabilizarlo en un momento de "grave crisis". La preocupación es notable en este municipio, en el que 11.000 personas trabajan en el sector industrial, lo que representa el 42% de la actividad económica. Un porcentaje muy por encima del 25% de la provincia. "Proteger a la cerámica es proteger a Almassora", apuntó.

La munícipe recordó las iniciativas desplegadas en el municipio para respaldar al clúster, como la creación de la primera entidad de gestión y modernización para el polígono Supoi-8, donde se concentran las fábricas de mayor tamaño. Además, desde este año bonifica un 30% del impuesto de construcciones (ICIO) a las empresas que apuesten por energías renovables o sistemas de cogeneración para el autoconsumo en respuesta a la crisis energética global.