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Aprobada en Les Corts

La tasa turística sale adelante tras siete años pero no se aplicará en Castellón

Los principales municipios vinculados al sector rechazan activar el impuesto. La patronal ve la medida «un error garrafal» y anima a no ponerla en marcha

Los principales destinos turísticos de Castellón rechazan la aplicación de la tasa MEDITERRÁNEO

Siete años después de activarse el debate, en el 2015, Les Corts han aprobado este jueves de forma definitiva la creación de la tasa turística en la Comunitat Valenciana. Ha salido adelante con los votos favorables de los socios del Botànic --PSPV, Compromís y Unides Podem-- y el rechazo de los grupos de derecha. Pese a ello, queda lejos aún que se materialice, pues al año de moratoria que retrasa la activación del impuesto hasta diciembre del 2023 se suma su carácter municipal y voluntario, lo deriva en que en Castellón no haya previsión de que se vaya a llegar a aplicar.

Así lo defienden los alcaldes y alcaldesas de los principales destinos turísticos de la provincia a este diario, quienes aparcan acogerse a la tasa, en gran parte por el rechazo del sector. De norte a sur del territorio provincial, el primer edil de Peñíscola, Andrés Martínez, descarta por completo su implantación y reitera que "es una tasa que no queremos los ayuntamientos" al "haberse gestado al margen del consenso, de espaldas al sector y con el único objetivo de contentar a los socios de gobierno de Puig en el Botànic".

También el munícipe de Morella, Rhamsés Ripollés, señala que "no nos planteamos su aplicación", manteniendo así lo acordado en su día por el Consejo Municipal de Turismo. Desde Orpesa, Araceli de Mora se reafirma en su negativa y califica la medida de "una piedra en el camino", a la vez que defiende que "mientras sea alcaldesa no habrá tasa en el municipio".

Mismo camino seguirá Benicàssim, cuya munícipe, Susana Marqués, confirma que "mientras sea voluntaria no la vamos a aplicar, pues es todo un despropósito". En el caso de Castelló, conservan la postura por la que ven la tasa más oportuna en destinos más masificados y no la aplicarán.

"Un error político"

No obstante, el mayor rechazo surge desde la Asociación Provincial de Empresarios de Hostelería y Turismo de Castellón (Ashotur), cuyo vicepresidente ejecutivo, Luis Martí, califica de "error garrafal" su aprobación y la valora "muy negativamente". El representante de la patronal señala que "se ha consumado un error político al aprobar un impuesto por motivos ideológicos" y apela "a todos los municipios de la provincia a que no la impongan".

Justo el hecho de que sea voluntaria ha posibilitado el apoyo del PSPV a la tasa turística, pues era el partido más reacio dentro del ejecutivo valenciano y de hecho este jueves aún habían voces contrarias de filas socialistas. Entre otras características de la tasa está su precio, que oscilará entre los dos euros por noche para los hoteles de lujo y el mínimo de cincuenta céntimos en el caso de los cámpings.

"Lastre para el sector"

"Es un lastre para un sector que todavía no ha salido, en términos de solvencia económica, de la pandemia, y ante una plena desaceleración general de la economía", añade Luis Martí, concluyendo que "gravan nuestra actividad para obtener un rédito económico inapreciable".

El presidente de la Confederación Empresarial de la Comunitat Valenciana (CEV), Salvador Navarro, también ha señalado que "restará competitividad" y ha lamentado que "se haya dado luz verde a un impuesto que gravará la actividad de uno de los motores económicos de nuestra autonomía".

Desde la oposición, el presidente del PPCV, Carlos Mazón, ha aprovechado para anunciar que derogará el impuesto "que es una nueva carga para un sector muy castigado por la crisis".

Informa Javier Ortí.

Colomer lamenta la "falta de empatía" y no dimitirá

El secretario autonómico de Turismo, Francesc Colomer, se ha pronunciado este jueves en coherencia con la postura que viene manteniendo sobre la tasa turística y, aunque ha mostrado su respeto con la decisión de Les Corts, ha valorado que se trata de "una cronificación de la falta de empatía con el sector que más ha sufrido en un momento de inflación presupuesto", así como que la ley "no disfruta del consenso ni de la voluntad del sector y tampoco de la inmensa parte del municipalismo turístico".

"Ni tiene informe del Gobierno, ni del Consell Jurídic Consultiu ni del Comité Económico y Social", ha defendido, dudando sobre su aplicación y abogando por la necesidad de "haber extraído el diálogo y el consenso". Asimismo, ha indicado que en la Comunitat Valenciana, por su perfil, la tasa "solo alcanzaría al 33% de la oferta reglada, pues todo el turismo residencial con las segundas viviendas, el transporte o el intrusismo quedan fuera, escapando así la corrección de externalidades como la reducción de la huella de carbono". "El turismo aporta 3.900 millones de recaudación tributaria. ¿Se le puede pedir más?", ha cuestionado.

Sobre la afirmación que hizo en su día de que dimitiría si se aprobaba, Colomer ha matizado que era solo uno de los escenarios que planteó y ha incidido en que "en mi mandato no se va a aplicar y dudo que llegue a hacerse en un futuro". Eso sí, sentenció que en todo caso su cargo "está a disposición del president". I.CHECA

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