Esperas de hasta un mes en los talleres de Castellón por falta de mecánicos

El déficit de profesionales en el sector se agrava y ya repercute en los clientes 

Esperas de hasta un mes en los talleres de Castellón por falta de mecánicos

Esperas de hasta un mes en los talleres de Castellón por falta de mecánicos / MEDITERRÁNEO

Elena Aguilar

Elena Aguilar

Si en los próximos días tiene intención de llamar a un taller para poner a punto el coche antes de las vacaciones sepa que va a tener que armarse de paciencia. En la mayoría de establecimientos hay overbooking y el principal motivo es la falta de manos para cambiar piezas o reparar la chapa de un automóvil. «Nos faltan mecánicos y también chapistas y lo peor es que pasan los meses y la situación no mejora. Muchos empezamos a estar desesperados porque ya no sabemos dónde buscar», coinciden en un par de locales de Castelló.

El sector de los talleres de automoción, que a nivel nacional factura más de 14.000 millones de euros al año, está integrado en la provincia por unos 600 negocios y hace ya muchos meses que se enfrenta al problema de la falta de profesionales. «A los talleres nos ocurre lo mismo que a actividades como el transporte, la fontanería o la carpintería. No encontramos jóvenes que quieren incorporarse al sector y este problema está repercutiendo ya en los clientes, que tienen que esperar para una reparación. Y esas demoras irán a más si no se consigue darle la vuelta a la situación», apunta Pablo Colom, gerente de la Asociación de Talleres Reparadores de Automóviles y Otros de Castellón (Astrauto).

Aunque hay establecimientos que dan cita para dentro de una semana, en otros la espera es mucho más larga, de hasta un mes. «La mayor demora está en la reparación de la carrocería. En este caso podemos tardar de tres a cinco semanas en atender al cliente», aseguran en un local de Almassora.

El déficit de mecánicos no es un problema nuevo ni exclusivo de Castellón, pero en el sector apuntan a que si no se encuentra pronto una solución la espera será cada vez más y más larga. «La gente se va jubilando y no hay manera de encontrar mecánicos. Y eso que ofrecemos trabajo para toda la vida y el sueldo que marca el convenio del metal, que está muy bien. El problema es que los jóvenes no quieren mancharse las manos», lamenta el propietario de un taller de Vinaròs con más de 25 años de experiencia.

Para intentar hacer frente al déficit de profesionales, algunos talleres de la provincia han importado personal de Perú y Colombia, países con los que España tiene convenios de colaboración, aunque esta opción tampoco es la panacea. «Los  trámites para contratarlos son muy largos. De hecho, desde que encuentras a un profesional foráneo y este llega a Castellón pueden pasar perfectamente cuatro o seis meses», cuenta Pablo Colom.

Más plazas de FP

La mano de obra que llega de fuera no es suficiente y en el sector de la automoción reconocen que el problema del déficit de profesionales tiene difícil solución. «Una opción sería aumentar las plazas que se ofrecen en los cursos de FP de la rama de mecánica», reflexiona el gerente de la patronal Astrauto que describe que en Castelló, y por citar un ejemplo, solo se ofertan 30 plazas. «De 30 alumnos que empiezan el curso lo acaban 15. Y de esos 15, al menos diez se van al sector cerámico y solo cinco nos llegan a nosotros. La cifra es insuficiente, sobre todo si se tiene en cuenta que todos los años hay jóvenes que se quedan fuera», añade Colom.

La falta de mecánicos es el principal motivo que explica las demoras para conseguir cita en los talleres, pero el sector insiste en que hay otras causas que también influyen. Y una de las más importantes tiene que ver con el aumento del precio de los coches nuevos. «Antes si uno tenía una avería por valor de 2.000 o 3.000, mandaba el automóvil al desguace y se compraba otro. Ahora, al precio que están, el cliente aguanta. Por eso en los talleres tenemos tanta faena», reconoce otro empresario, esta vez de Burriana, que reconoce que los retrasos en la entrega de piezas de recambio también influyen.