Reacción a las novedades judiciales

La maraña de los interinos atrapa a 13.000 empleados públicos de Castellón

La UE da un toque de atención a España por la alta temporalidad

Una oficina de la administración pública.

Una oficina de la administración pública. / Mediterráneo

Bartomeu Roig

Bartomeu Roig

Marián Domínguez trabaja en el hospital General de Castelló y se encuentra atrapada en la maraña que sufren miles de empleados públicos interinos en la provincia. «Empecé hace más de 20 años con un contrato de verano, y desde hace más de una década sustituyo a una persona que se jubiló; me gustaría optar a esta plaza, pero no se han hecho los procesos selectivos en todo este tiempo», detalla. 

Aunque reconoce que desde hace unos años disfruta «de los mismos derechos laborales que el personal de carrera, los interinos no podemos acceder a procesos de promoción interna, y siempre tienes la duda de que dejes de trabajar en aquello a lo que te has dedicado media vida». Todo ello es fruto del «círculo de eventualidad» trazado por las administraciones públicas, añade. 

"No podemos acceder a procesos de promoción interna, y tienes la duda de que dejes de trabajar"

Marián Domínguez

— Sanitaria interina

Los números

Su caso no es distinto al de trabajadores de la enseñanza, la administración local o la justicia, donde la tasa de temporalidad alcanza unos niveles muy elevados. Los datos son contundentes: en Castellón hay 15.837 funcionarios de carrera, repartidos entre ayuntamientos, Diputación, Generalitat y Estado. La cifra de interinos casi le pisa los talones. Son 13.593. Son las últimas cifras disponibles, de julio del pasado año, publicadas por el boletín estadístico del personal al servicio de las administraciones públicas. A ellos se suman el personal laboral (trabajan para el sector público, pero no tienen el cargo de funcionarios), o los funcionarios en fase de formación. Suman casi 6.000.

Reparto de la función pública en Castellón.

Reparto de la función pública en Castellón. / Raquel Ahicart

Reparto

Mientras los empleados públicos en Castellón se encuentran repartidos casi al 50% entre interinos y fijos, la normativa indica que la tasa de temporalidad no debería pasar del 8%. El secretario general de CCOO en la provincia, Albert Fernàndez, menciona que hay mucha casuística. «Los hay que guardan la plaza a alguien en excedencia o en una baja de larga duración», comenta, pero hay demasiados casos «de puestos que se ocupan de forma temporal desde hace años y no se convocan las plazas».

Una situación que ha recibido una advertencia por parte del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE), que avala que los interinos durante años pasen a ser fijos sin la necesidad de opositar.

Desde hace unos años, las administraciones han reaccionado con los denominados procesos de estabilización, que dan la oportunidad de alcanzar una plaza de funcionario de carrera, gracias a los méritos cosechados durante el tiempo en el que han desarrollado su labor profesional. «Los ayuntamientos han hecho, por lo general, un buen trabajo, pero en las otras administraciones hay de todo», apunta Fernàndez. En docencia no universitaria hay 5.800 empleados de carrera por 3.893 interinos. La palma se la lleva la sanidad. Según el boletín estadístico, 1.907 sanitarios son de carrera, por 6.303 interinos. Más del triple.

Sin tiempo para cumplir plazos

Desde el sindicato CSIF manifiestan «la solidaridad y comprensión con las personas víctimas de una situación de abuso y desamparo» y acusan a las administraciones de «no aplicar de manera adecuada los plazos que marca la ley». Para responder a las exigencias de Bruselas, la tasa del 8% debe cumplirse antes de que acabe este año. Ninguna fuente consultada cree que se llegue a tiempo. Los procesos de estabilización comenzaron en el año 2018, y se trataron de acelerar tras la pandemia, pero las convocatorias se siguen haciendo a cuentagotas.