Castellón propone una nueva técnica para salvar más vidas en los 'bous'

Controlar las hemorragias en situaciones críticas para estabilizar a los heridos es el objetivo de este proyecto 

Vídeo: El Hospital General de Castellón forma a cirujanos en una nueva técnica para salvar a heridos críticos

Mònica Mira

Dentro de la programación de la 31ª Reunión Extraordinaria de la Sociedad Valenciana de Cirugía celebrada ayer en Benicàssim, el Hospital General de Castellón, en colaboración con el grupo Prehospital Critical Care (PHCC), acercó a los profesionales de la asistencia médica de urgencia un nuevo dispositivo que se presenta como una interesante alternativa que podría ser crucial a la hora de salvar vidas en los bous al carrer.

Esta técnica sanitaria llega a esta provincia de la mano de Andreu Martínez, cirujano del hospital y miembro del PHCC, creado en el 2021 en Xàbia por la doctora Rosana Chorro y el enfermero Andrés Climent. Su objetivo es trasladar el uso del dispositivo REBOA (balón de oclusión intraaórtico para la resucitación) a las emergencias extrahospitalarias.

Profesionales de la asistencia in extremis en la calle centran su trabajo en la formación para la especialización, y para ello han creado su propio simulador, «un molde de silicona impreso en 3D que en su interior tiene una vena y una arteria femoral con flujo pulsátil», con la que se puede practicar con alta fiabilidad esta nueva técnica de reanimación y así aprender a utilizarla en situaciones «críticas y de mucho estrés». Ayer en Castellón fue «la primera vez en España» que realizaron una introducción a esa formación para cirujanos, hasta ahora han formado a médicos y profesionales sanitarios de Samu y servicios similares. 

Andreu Martínez, cirujano del Hospital General de Castellón

Andreu Martínez, cirujano del Hospital General de Castellón / Mònica Mira

El uso de técnicas similares al REBOA es habitual en los quirófanos. En PHCC vieron en este dispositivo una oportunidad para mejorar la atención en accidentes de tráfico, heridas por arma blanca o bal, y especialmente en este territorio, en las heridas por asta de toro. En situaciones de riesgo extremo «te encuentras con pacientes con heridas sangrantes que no se pueden oprimir ni aplicar un torniquete y es cuestión de tiempo detener esa hemorragia». 

El caso especial de las cogidas

En las cornadas, detalla Martínez, «el paciente es muy complejo porque no solo tiene una herida penetrante por asta, también presenta traumatismos contusos por el impacto de la embestida y es muy dinámico en cuanto a su evolución». 

Martínez, cirujano del Hospital Provincial de Castellón

Martínez, cirujano del Hospital General de Castellón / Mònica Mira

Las hemorragias más graves suelen presentarse «en zonas de cofluencias, como las abdominopélvicas o toracoabdominales, donde no se puede hacer presión para detener la hemorragia, por lo que este dispositivo, de una forma mínimamente invasiva, puede cortarla temporalmente hasta llegar al hospital», y así se facilita la estabilización del resto de lesiones, algunas de riesgo vital.

El gerente del Departamento de Salud de Castellón, Raúl Ferrando, sobre esta propuesta de evolución asistencial defendió que «el número de festejos en esta provincia es muy alto y vamos a tener pacientes que van a requerir un tratamiento, buscar lo mejor para asistirles es una obligación».