El precio de hoteles y restaurantes se dispara en Castellón a las puertas de un verano récord

Los alojamientos cuestan en Castellón un 7% más que hace un año y comer fuera de casa es un 4,7% más caro sin haber empezado la temporada alta

Los hoteles son optimistas y prevén un verano con una ocupación muy similar a la del año pasado.

Los hoteles son optimistas y prevén un verano con una ocupación muy similar a la del año pasado. / MEDITERRÁNEO

Elena Aguilar

Elena Aguilar

Quedan dos semanas para que empiece julio y quien y más y quien menos ya tiene decidido dónde pasará sus vacaciones de verano. Se elija el destino que se elija, lo que está claro es que este año tocará volver a rascarse el bolsillo. Los precios de los hoteles y restaurantes andan de nuevo disparados y eso que todavía no ha llegado la temporada alta, cuando dormir en un hotel o cenar en una terraza junto al mar se pone por las nubes.

Que alojarse en cualquier establecimiento hotelero de la costa o comer en un restaurante es más caro que nunca es algo que demuestran los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), que revelan que los precios de los hoteles en Castellón se han encarecido un 7% en el último año (datos del pasado mes de mayo comparados con los del mismo mes del 2023), mientras que comer o cenar fuera cuesta un 4,7%. Los paquetes turísticos también evolucionan al alza y en el caso de la provincia valen un 8,5% más que hace 12 meses.

Luis Martí, vicepresidente ejecutivo de Ashotur, la patronal hostelera de Castellón, achaca el alza a la buena evolución de las reservas por parte de los clientes. «Los incrementos se deben a la propia dinámica del mercado. Los precios se fijan, casi día a día, en función de la evolución de la demanda. Si esta responde, los precios suben y se ajustan a la demanda», explica. Y este verano todo apunta a que la industria turística volverá a colgar el cartel de completo y, al menos hasta la fecha, las reservas hacen pensar en unos datos de ocupación muy similares a los del 2023.

Un 32% más desde 2019

Aunque a priori podría pensarse que la subida del 4,7% de los precios de los restaurantes tampoco es para tanto, el problema es que llueve sobre mojado. Y es que si se compara con los del 2019, antes de la pandemia, los valores de ahora se han disparado. En los últimos cinco años, los alojamientos hoteleros de Castellón se han encarecido un 32,3%, mientras que en el caso de los bares y restaurantes el incremento roza el 23%.

Pasar las vacaciones en Peñíscola, Orpesa o Benicàssim será más caro que el pasado verano y los alquileres en primera línea de playa también evolucionan al alza. Los precios este año han aumentado entre un 3 y un 6% y el destino más caro será la ciudad del Papa Luna, donde un apartamento en el Paseo Marítimo costará en agosto 1.000 euros a la semana. 

Pese al alza de las tarifas, Castellón es mucho más barato que otros destinos como Baleares, Alicante o Málaga, lo que convierte a la provincia en un destino atractivo para miles de familias.  

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