China declara la guerra al cerdo español y pone en jaque 450 granjas de Castellón

Las instalaciones porcinas de la provincia, mayoritariamente situadas en el interior y que trabajan para grandes integradoras, albergan 640.782 cerdos

Un ganadero en el interior de su explotación dedicada a la cría de cerdos.

Un ganadero en el interior de su explotación dedicada a la cría de cerdos. / MEDITERRÁNEO

Elena Aguilar

Elena Aguilar

A la ganadería de Castellón le crecen los enanos. A los problemas a los que se enfrenta el sector del vacuno por la falta de agua, se une ahora la guerra comercial entre China y la UE. Un conflicto que puede acabar salpicando al porcino y provocando pérdidas cuantiosas a una industria que, a nivel nacional, exportó al gigante asiático el año pasado productos por valor de 1.223 millones de euros.

Tras la decisión de Bruselas de imponer aranceles de hasta el 48% a los vehículos eléctricos fabricados en China, Pekin amaga con represalias y ha colocado en la diana a la industria del cerdo, lo que toca de lleno a Castellón. De hecho, la provincia tiene 450 granjas dedicadas al engorde de cerdos (en el conjunto de la Comunitat las explotaciones porcinas ascienden a 1.200) y el sector es de vital importancia en comarcas como la Plana Alta, Baix Maestrat o Els Ports.

De momento China solo ha lanzado una amenaza (el Ministerio de Comercio revisará los productos importados durante 2023 y también los daños que estas compras provocaron al sector chino entre 2020 y 2023) , pero en el sector de Castellón ya se da por sentado que si Pekín declara la guerra al cerdo español, esto terminará teniendo graves consecuencias. «A la provincia le afectará, ya que tenemos mucha ganadería intensiva. La mayoría de nuestras explotaciones de porcino están integradas dentro de compañías potentes que exportan parte de la carne», explica Carles Peris, secretario general de la Unió Llauradora i Ramadera, que estima que el 20% de las ventas al exterior tienen como destino el gigante asiático.

Más de nueve de cada diez granjas de cerdos de la provincia está controladas por grandes empresas integradoras (son las dueñas de los animales y se encargan de su alimentación, mientras que el integrado es el propietario de la granja, cuida del ganado y recibe una renta por cada cerdo criado) y eso explica por qué la mayoría de los puercos criados en Castellón se sacrifican en mataderos de Cataluña y Aragón, donde se ubican esas grandes compañías.

De Morella a les Coves

El peso del sector porcino en Castellón es indiscutible y los últimos datos que maneja la Conselleria de Agricultura y Ganadería así lo revelan. La provincia cerró el 2023 con 640. 782 cerdos, frente a los 374.666 de Valencia y los 58.543 de Alicante. Y otro apunte más: la presencia de granjas porcinas se concentra en municipios como Les Coves de Vinromà (con casi 72.000 cabezas), Morella o Vall d’Alba. 

La guerra arancelaria entre China y Europa preocupa y no poco a los ganaderos de Castellón. Desde el sector nacional llaman a la calma, aunque no esconden el impacto que tendría. «La industria porcina española y las autoridades y operadores chinos mantienen excelentes relaciones», apuntan desde la interprofesional Interporc, donde aseguran que las empresas españolas colaborarán aportando toda la información que soliciten las autoridades chinas.  

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