Alertan de la sangría de farmacias rurales en Castellón y piden protección como antídoto contra la despoblación

La provincia cuenta con 34 farmacias de Viabilidad Económica Comprometida

Blanca Carcelén, presidenta de la Asociación de Farmacias Rurales de la Comunitat

Blanca Carcelén, presidenta de la Asociación de Farmacias Rurales de la Comunitat

Carmen Tomás Armelles

Carmen Tomás Armelles

La provincia de Castellón cuenta con 34 farmacias rurales de Viabilidad Económica Comprometida (VEC). La farmacéutica de Benafigos y presidenta de la Asociación de Farmacias Rurales-VEC de la Comunitat Valenciana, Blanca Carcelén, explica que este tipo de oficinas "son las que más peligro tienen para desaparecer" y defiende que si no se les da el valor que merecen no se va a poder evitar la despoblación.

Carcelén alerta del "alarmante cierre" de este tipo de oficinas a nivel nacional, y también señala que en Castellón son muchas las que han bajado la persiana... Y que si las cosas no cambian posiblemente no acabará aquí.

"Lo que nosotros pretendemos es mantener la farmacia rural VEC abierta, dar el servicio que estamos dando pero para eso necesitamos que nos salgan los números a final de mes", apunta. A nivel nacional la SEFAR (Sociedad Española de Farmacia Rural) reivindica un fondo de compensación y, si no, poder cobrar por servicio farmacéutico, porque las dispensaciones son muy pocas. Además de por la facturación, que depende de las dispensaciones, las farmacias sobreviven con la existencia de una subvención VEC nacional. El año pasado fue modificada tras 11 años sin actualizarse, pero lo consideran insuficiente.

Otra de las dificultades es que los farmaceuticos rurales "estamos solos": "No hay nadie que quiera subir a hacer una sustitución, por la lejanía de donde estamos ubicados". Por ejemplo, "una baja maternal obliga a estar mínimo seis semanas pero no encuentras a nadie que pueda sustituir". Se ha hablado con los colegios y con Conselleria proponiendo alternativas para solventar este problema.

Guardias

Otra de reivindicaciones son las guardias, donde piden o bien que se paguen o que se quiten del turno de guardia la farmacia VEC y que se encargue la farmacia que esté de guardia donde está el centro de salud. "Yo paso 4 meses de guardia, no retribuido", señala. "En mi turno somos 4 farmacias: Benafigos, Xodos, Vistabella y Atzeneta", que se coordinan para dar servicio. "Yo estoy de guardia y para una persona que venga de Vistabella son 25 km de curvas", ejemplifica.

Lo más gratificante

A su juicio lo más gratificante de ser farmacéutico rural es "la satisfacción de que estás ayudando a mucha gente, somos un referente, porque somos los únicos sanitarios que permanecemos en el pueblo de forma más constante, durante más horas. Por ejemplo, yo donde estoy solo hay un médico lunes y miércoles durante una hora. Yo estoy por lo que puedan necesitar, lo que haga falta".

Un alivio los meses de verano

Hay una diferencia entre las farmacias VEC entre verano e invierno. "Viene mucha gente a sus segundas residencias a pasar el verano y esos meses aumenta la facturación, lo que es un alivio", señala. En cambio, en invierno queda muy poca gente.

Apoyo de Diputación

En cuanto a lo más retante "es intentar mantenernos, evitar cerrar en la medida de lo posible". "Para ello estamos haciendo reuniones con conselleria y con las diputaciones". Por ejemplo, la diputación de Castellón ha habilitado subvenciones, por ejemplo, ahora tenemos un proyecto con Diputación para elaborar los sistemas personalizados de dosificación a las personas que lo necesitan de los municipios. El año pasado impartieron talleres de salud... Pero todo son subvenciones nosotros lo que queremos es trabajar. Lo que queremos es mantener la farmacia rural abierta", indica.

Un trato más cercano

Por su parte, Higinio Roca, farmacéutico adjunto de la oficina de Traiguera, señala que «la principal diferencia frente a una farmacia urbana es que conoces a los clientes, sabes los problemas que tienen y la relación es mucho más íntima». Apunta que «en verano viene más gente de fuera, por ejemplo en fiestas de agosto, o quienes tienen segunda residencia». «Hacemos un horario amplio, 40 horas semanales, y guardias compartidas con los pueblos del entorno», asevera este profesional.

Higinio Roca, en la oficina de farmacia de Traiguera

Higinio Roca, en la oficina de farmacia de Traiguera / Mediterráneo

En cuanto a la facturación hay diferencia, ya que en las farmacias urbanas hay más movimiento que una rural. «Al ser farmacia rural el producto de venta libre es mucho menor, aunque es más elevada en verano que te piden una crema solar, etc y en invierno es más estricto de recetas, y los clientes personas más mayores», dice Roca.