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Dos historias de vida o muerte en Castellón con héroes ciudadanos

Tres enfermeras salvan a un vecino policía tras un infarto que lo dejó en coma

Dos guardias civiles auxilian a un agente tras recibir un tiro accidental de un compañero

Los dos policías nacionales entregan las distinciones a sus cinco salvadores.

Los dos policías nacionales entregan las distinciones a sus cinco salvadores. / TONI LOSAS

CASTELLÓN

El policía nacional Edgar Lorenzo, de 38 años, sufrió un infarto agudo de miocardio en el jardín de su residencial, quedando tendido en el suelo, en parada cardiorrespiratoria. Sucedió el pasado mes de abril, durante un fin de semana, y el agente tuvo la gran suerte de que sus vecinos y, muy especialmente, tres enfermeras, lo descubrieran y se movilizaran de inmediato, como contó entonces Mediterráneo.

Mientras varios testigos avisaban a las emergencias, Alicia, Laura y María --enfermeras del Hospital General de Castellón-- le hicieron la RCP durante largos minutos que resultaron agónicos. Después se sumarían la Policía Local con su desfibrilador y el SAMU, además de patrullas de la Policía Nacional, muy impactadas al descubrir que la víctima era uno de sus compañeros. Edgar, quien estuvo en coma seis días, ingresado un total de 15 y al borde de la muerte, logró salir adelante. Ahora, lleva tatuadas las iniciales de sus tres protectoras, junto a un electrocardiograma en uno de sus brazos.

La emoción era ayer visible en el rostro de las enfermeras y el policía a quien salvaron la vida.

La emoción era ayer visible en el rostro de las enfermeras y el policía a quien salvaron la vida. / TONI LOSAS

Un disparo accidental

Juan Carlos Ruiz recibió un disparo accidental por parte de un compañero durante la entrada y registro a una nave industrial de Cabanes utilizada para cultivar marihuana el pasado mes de enero. Así lo contó este diario en su momento.

El fusil que llevaban cuando iban en fila se le disparó a un superior y le dio en el gemelo, con orificio de entrada y salida. Fue atendido por dos guardias civiles, María (también con formación de enfermera) e Ivan. Como contó entonces este diario, la primera le realizó dos torniquetes y un vendaje israelí para contener la hemorragia, de forma muy profesional, hasta la llegada de la ambulancia. Ruiz ya resultó herido muy grave en un atropello en 2023, cuando un fugitivo lo embistió y estrelló al agente, que iba en moto, contra un muro. Ayer recibió su segunda Cruz al Mérito Policial con distintivo rojo, aquella que se entrega cuando un agente resulta herido en acto de servicio.

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