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Buscan en Picanya a Rafael y Azucena, fundadores del Coro Rociero de l’Alcora

El matrimonio, que vivió en la capital de l’Alcalatén 12 años y sigue muy vinculada a la localidad, está desaparecido

Sus dos hijas, vecinas de Jérica, están sumidas en la angustia tras la DANA mortal

Rafael Brisa y su esposa Azucena desaparecieron en Picanya.

Rafael Brisa y su esposa Azucena desaparecieron en Picanya. / MEDITERRÁNEO

R.D.A.

L'ALCORA

La devastadora DANA de Valencia suma, a diario, nuevas víctimas. Muchas familias están rotas por las pérdidas de seres queridos, mientras otras intentan lidiar con el desasosiego de una desaparición, sin saber si volverán a ver a sus seres queridos. 

Si ayer este diario recogía el fallecimiento en Paiporta de un hombre natural de Nules, José Vicente Izquierdo; hoy la incertidumbre golpea a l’Alcora, localidad muy vinculada a dos de los desaparecidos. Rafael Brisa y su mujer, Azucena, muy vinculados a la capital de l’Alcalatén todavía no han aparecido desde el día en que la DANA lo arrastró todo. Sus dos hijas, que viven en Jérica, y el resto de familiares están angustiados al no saber nada de su paradero cuando se cumplen seis días.

Rafael Brisa, con su guitarra en mano, fue uno de los fundadores del Coro Rociero Conde de Aranda, que nació de la Asociación de Jubilados y Pensionistas. La actual presidenta del colectivo, Lola Miravet, lamenta su desaparición y explica que tanto Rafael, como Azucena, siguen formando parte de la asociación de jubilados. Y es que, pese a residir en Picanya, venían todavía una vez al mes a l’Alcora, su localidad natal. «Son personas muy queridas en l’Alcora», explica, confiando en que se obre el milagro y sigan con vida.

Consternación

Aunque la pareja ya no forma parte del coro, todo el actual grupo que ahora se llama Coro Rociero del Grupo Aires de Azahar está «consternado» por la noticia y reza para que aparezcan, sabedores de que cada día que pasa se desvanece la esperanza de que el matrimonio continúe vivos. 

Rafael y Azucena impulsaron el grupo rociero desde su inicio, actuando en fiestas como la Romería a San Vicente que crearon ellos mismos. También actuaban en las Cruces de Mayo, Navidad, muestras culturales de la comarca, etc.. 

Rafael era fundador y alma mater del grupo con su inseparable guitarra. Su mujer, aunque no formaba parte del grupo, se unía a la voz en algunas festividades. La pareja residió unos 12 años en l’Alcora y después se mudó a Picanya. 

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