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Universitat Jaume I

Una investigadora 'top' de Castellón: «Sequías y danas obligan al agricultor a adaptarse»

La Investigadora en Ecofisiología y Biotecnología de la UJI Sara Izquierdo está este año posicionada entre las 100 más citadas en el internacional Clarivate Analytics

Sara Izquierdo Zandalinas, en su despacho de la Escola de Tecnologia i Ciències Experimentals de la UJI.

Sara Izquierdo Zandalinas, en su despacho de la Escola de Tecnologia i Ciències Experimentals de la UJI. / Gabriel Utiel

Cristina Garcia

Cristina Garcia

-Su currículo es impresionante: biotecnóloga del programa Ramón y Cajal desde 2022, investigadora en la UJI desde 2021, previo paso comoinvestigadora en las universidades de North Texas y Missouri, en EEUU. ¿Cómo es trabajar en la Jaume I y por qué se decidió a venir a Castelló a trabajar? 

-Decidí regresar a Castellón, mi ciudad natal, porque es un lugar con una gran calidad de vida, donde puedo desarrollar mi carrera investigadora en un entorno que forma parte de mi identidad cultural y familiar. Poder contribuir a la ciencia desde mi ciudad, desde la Universitat Jaume I, es algo muy especial. Además, estar cerca de mi familia ha sido clave para equilibrar mi vida personal y profesional.

-La distinción entre «las 100 científicas más citadas» de su campo, según la lista elaborada por la prestigiosa Clarivate Analytics, ¿qué supone para usted? 

-Ser reconocida como una de las investigadoras más citadas es un gran honor y una motivación para seguir trabajando en mi línea de investigación. Es una señal de que las investigaciones que realizamos tienen un impacto real en la comunidad científica global y que nuestras contribuciones son valoradas.

-Su campo de acción es la Bioquímica, como miembro del Grupo deEcofisiología y Biotecnología, y el de innovación educativa de estudiosrelacionados con las Ciencias de la Vida. ¿Nos cuenta en qué consiste su trabajo

-Mi trabajo combina el estudio de cómo las plantas responden a condiciones múltiples de estrés ambiental, como la sequía o el calor extremo, con la búsqueda de estrategias biotecnológicas para mejorar su resistencia. Por otro lado, en el ámbito educativo, desarrollo recursos innovadores para facilitar la enseñanza y el aprendizaje de materias relacionadas con las ciencias de la vida, especialmente para estudiantes en sus primeros años de formación universitaria. En ambos casos, el objetivo es promover soluciones sostenibles que beneficien tanto a los sistemas agrícolas como a la educación científica.

-El estrés en las plantas es uno de los grandes retos ante la emergenciaclimática, ante las danas, las olas de calor, la sequía. ¿Cómo se puede afrontar, en clave general y en ‘clave Castellón’, ante fenómenos cadavez más extremos. 

-El estrés en las plantas es uno de los desafíos más complejos que enfrentamos en el contexto de la emergencia climática. Fenómenos como las DANAs, las olas de calor y la sequía están transformando radicalmente los paisajes agrícolas y exigiendo nuevas estrategias para garantizar la sostenibilidad de nuestros cultivos. Afrontar esta situación requiere una combinación de conocimiento científico, innovación tecnológica y prácticas sostenibles. A nivel global, es fundamental entender cómo las plantas responden a estas condiciones extremas, no solo de manera aislada, sino también cuando se combinan varios factores de estrés al mismo tiempo. Nuestras investigaciones nos permiten identificar mecanismos internos de resistencia en las plantas y desarrollar herramientas biotecnológicas que potencien su capacidad de adaptación. En el caso de Castellón, el incremento en la intensidad y frecuencia de eventos extremos está llevando a muchos agricultores a un punto crítico. Para hacer frente a este escenario, debemos apostar por variedades de cultivos más resistentes y adaptar las prácticas agrícolas a las nuevas realidades climáticas. Aquí, los cultivos tradicionales como los cítricos tienen un peso cultural y económico que va más allá de lo productivo. Protegerlos significa preservar nuestra identidad como región.

«En la UJI trabajamos en identificar y probar herramientas que revolucionen la nueva sostenibilidad»

-¿Y cómo lo puede afrontar la ciudadanía? 

-La ciudadanía puede contribuir consumiendo productos locales y de temporada, apoyando prácticas agrícolas sostenibles, reduciendo el desperdicio de alimentos y exigiendo políticas que protejan los recursos naturales.

-El campo de Castellón, ¿está preparado? ¿Trabaja desde su grupo de la UJI con el sector de Castellón en sus investigaciones?  

-El campo de Castellón enfrenta retos importantes, pero también tiene una gran oportunidad para adaptarse gracias a la innovación y al conocimiento científico. En nuestras investigaciones, trabajamos en colaboración con el sector agrícola para transferir avances científicos que puedan implementarse a nivel local. Por ejemplo, hemos colaborado con empresas productoras de biofertilizantes para analizar la respuesta de cultivos clave en la región, como los cítricos, a combinaciones de factores climáticos frecuentes aquí, como olas de calor y sequía, e intentar desarrollar biofertilizantes que mejoren la capacidad de las plantas para resistir estos factores de estrés y promuevan una producción óptima incluso en condiciones adversas.

-Sus resultados tienen un fuerte componente local, pero la incidencia es global. ¿Cómo es posible? ¿Qué tiene que ver las condiciones de nuestro territorio con otros? 

-Las condiciones mediterráneas, como la sequía, las olas de calor y los suelos salinos, son comunes en muchas partes del mundo. Esto hace que las estrategias y conocimientos desarrollados aquí sean aplicables a otros entornos similares, como California, Australia o ciertas regiones de Sudamérica. Además, nuestras investigaciones buscan entender los principios fundamentales del estrés en plantas, lo que permite extrapolar los hallazgos a una escala global.

-¿Existen herramientas biotecnológicas dirigidas a la mejora de los cultivos? 

-Sí, hay numerosas herramientas biotecnológicas en desarrollo y aplicación. Desde la edición genética con CRISPR/Cas hasta microorganismos beneficiosos que mejoran la tolerancia de las plantas a estrés, pasando por el uso de sensores avanzados para monitorear el estado fisiológico de los cultivos. Estas herramientas están revolucionando la manera en que abordamos la sostenibilidad agrícola, y nuestro grupo trabaja activamente en identificar y probar nuevas soluciones que se ajusten a las necesidades actuales y futuras. 

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