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Menos repetidores de curso que nunca: Castellón baja a mínimos históricos en ESO y Bachiller

La Lomloe y la competición por las altas notas de acceso a la universidad abren el debate tras caer los índice entre un 30% y un 60% en 10 años

Estudiantes, en medio de un examen.-

Estudiantes, en medio de un examen.- / G. Moral

Cristina Garcia

Cristina Garcia

Menos alumnado repetidor que nunca en Castellón. Los institutos de la provincia han bajado a mínimos históricos en ESO y Bachiller, con una caída entre el 30 y un 63% respectivamente, según los datos del último informe de Matriculación de alumnado en las enseñanzas no universitarias lanzado recientemente por el Ministerio de Educación.

La repetición de curso ha vuelto a reducirse en Secundaria, año tras año en la última década (sólo con la excepcionalidad del curso de la pandemia), pasando de una media del 12,1% al 8,8%; unas cifras que son más acusadas en el Bachillerato, donde cae de un 13,4% en el curso 2014/15 al 4,9% del 2023/24, el último con datos. Es una tendencia que se da también a nivel nacional, dejando los porcentajes en un 6,8% y un 4,9%, respectivamente, lo que supone los datos más bajos de la historia. 

Nueva ley y más competencia

Con cifras y más cifras que se escudan en la nueva Lomloe y en la competición cada vez mayor por obtener las más altas notas cara añ acceso a la universidad, entre otros argumentos. 

Los datos confirman los efectos de la nueva ley educativa estatal, aprobada en 2020, que tuvo entre sus objetivos reducir una tasa que casi triplicaba la que tenía, en promedio, en el mundo desarrollado.

Y continúa acercando a España a Europa, donde hace tiempo que la repetición dejó de usarse para castigar o seleccionar al alumnado, y se recurre a ella cuando se cree que ayudará a mejorar la trayectoria académica.

Alumnado de Secundaria en clase.

Alumnado de Secundaria en clase. / Mediterráneo

Mayor implicación

Lo explica Antoni Solano, director del IES Bovalar de Castelló y autor del libro Aula o jaula: La Escuela en tiempos convulsos. Reflexiones de un profesor vocacional, que pone el foco en que «con la Lomloe, la repetición, en la ESO, no se aplica directamente con tres suspensos, como antes, sino que la promoción o no de ese alumnado, se debate en el claustro, porque es una decisión que puede cambiar el futuro del estudiante, y a veces, sirve en positivo, para motivar; y más cuanto más alto es el curso. Mejor en 3º o 4º que en 1º o 2º de ESO».

Suso González, director del IES Caminàs de Castelló, explica que «sí que se nota una reducción de la repetición de curso, en ambas etapas». «Puede influir que la Lomloe trabaja más por competencias y permite al alumnado evolucionar educativamente de otra manera que hace 10 o 20 años», señala.

Crece la responsabilidad

En el caso del Bachiller, Solano apunta a que «hay más responsabilidad entre el estudiantado, que se implica más en ir a por la mayor nota de acceso posible; unos porque tienen claro qué carrera quieren hacer y van a por ello; y otros, porque, ya que están Bachillerato, van a sacárselo a máximos. De los que suspenden, pocos repiten, sino que cursan las asignaturas que les caen». González va más allá y dice que «hay alumnado que ya en primero se enfocan en la nota».

Sin embargo, según los datos publicados por el Ministerio, a mayor curso, menor repetición. En 1º de ESO, la tasa es del 9,2% y el 4º, cae al 7,7%; y, en Bachiller, el 4,7% en 1º y un 5,2% en 2º.  

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