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Adiós a la "incertidumbre" del campo: Castellón encara el nuevo año agrícola con los embalses en máximos desde 2002

La provincia mantiene las reservas hídricas de los pantanos al 53,5% de capacidad, dato inédito para este mes en casi un cuarto de siglo

El sector primario habla de alivio, pero mantendrá medidas de ahorro

El pantano de l’Alcora se encuentra en estos momentos al 74,8%, según los datos de este lunes de la CHJ.

El pantano de l’Alcora se encuentra en estos momentos al 74,8%, según los datos de este lunes de la CHJ. / JAVIER NOMDEDÉU

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Iván Checa

Iván Checa

Castellón

Castellón estrenó este lunes, 1 de septiembre, un nuevo año agrícola y lo hizo con unas reservas hídricas en buen estado de salud, al encontrarse los embalses en máximos desde el 2002, a pesar de haber pasado por uno de los veranos más cálidos de los últimos años.

La provincia mantiene los pantanos en estos momentos, según los datos a fecha de este lunes de la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ), al 53,5% de su capacidad. De hecho, hay que remontarse casi un cuarto de siglo atrás para encontrar dichos niveles en un mes de septiembre, ya que no se halla una cifra similar desde el noveno mes del 2002, cuando se registraron los embalses al 53,81% de su capacidad en suelo castellonense, como evidencian las estadísticas del organismo de cuenca.

No obstante, no resulta necesario irse tan lejos para apreciar la mejoría que experimentan las reservas hídricas en la zona. El año pasado, para estas fechas, los pantanos apenas alcanzaban el 14,71% de capacidad, casi cuatro veces menos que las actuales.

De Arenós a Ulldecona

Más en detalle, la situación favorable se refleja en las principales infraestructuras hidráulicas de este tipo de la provincia. El embalse de Arenós ahora almacena agua al 47,81% de capacidad, con 53 hectómetros cúbicos, mientras que Sitjar se encuentra al 65,49%, con 32,29. Ulldecona, en suelo provincial, alcanza incluso el 76,31% de capacidad, con 8,39 hectómetros cúbicos y María Cristina queda en el 40,98%, con 7,56.

El sector primario habla de alivio cara a los próximos meses, siempre que no se tuerza la situación. «Estamos por encima de la media de la última década, lo que permite hablar de una situación favorable», resume el presidente del Sindicato Central de Aguas del Millars, Pascual Broch, quien muestra la satisfacción ante este escenario y el alivio, aunque advierte que «en estos últimos años hemos aprendido a hacer un uso racional del agua con tecnologías más eficientes». «Se tiene mucha concienciación ahora», remarca.

«Ha habido mucho avance tecnológico en el uso del agua, incluso con proyectos que utilizan la inteligencia artificial e iniciativas piloto en fincas experimentales junto a empresas de la provincia», explica Broch, quien confía en que también «las lluvias de septiembre y octubre permitan dejar de regar, aunque sin hacer daño, como ya lo ha hecho el granizo».

Respaldo para el riego

«Que tengamos buena reserva de agua es positivo, sobre todo en las zonas de regadío, donde no tendremos incertidumbre con el riego al poder hacerlo en la cantidad necesaria», analiza el secretario general de la Unió Llauradora i Ramadera, Carles Peris, quien matiza no obstante que «eso no quiere decir que no tengamos que seguir haciendo bien las cosas».

Peris apuesta por «continuar realizando inversiones destinadas a la modernización de regadío, a embalses o a balsas en zonas de interior para que cuando vengan otras olas de calor o de sequía podamos albergar aún más reservas». «No podemos olvidar ahora todas estas cosas porque estemos bien», sentencia el máximo representante de la Unió.

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