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Cáritas alerta: casi la mitad de quienes viven de alquiler están en riesgo de pobreza y tener empleo ya no garantiza la inclusión

El informe FOESSA ha sido presentado este miércoles en la Universitat Jaume I de Castellón

Vídeo: Presentación del IX Informe FOESSA de la Comunitat Valenciana

Toni Losas

Carmen Tomás

Carmen Tomás

Castellón

El nuevo Informe FOESSA sobre Exclusión y Desarrollo Social en la Comunitat Valenciana 2025 revela una fotografía preocupante: una de cada cinco familias está en exclusión social, el riesgo de pobreza entre quienes viven de alquiler se dispara hasta el 48,3% y tener empleo ya no asegura una vida digna. Cáritas advierte de un modelo social “agotado” que multiplica las desigualdades y deja fuera a miles de hogares.


Una exclusión social que no remonta desde 2018

Cáritas Comunitat Valenciana —que integra a las diócesis de Segorbe-Castellón, Orihuela-Alicante y Valencia— ha presentado esta tarde en la Universitat Jaume I de Castellón el Informe FOESSA 2025. El documento confirma que una de cada cinco familias vive en exclusión social, una cifra que “apenas ha mejorado” desde 2018.

Las responsables de la presentación, Marina Sánchez – Sierra Ramos y María Moscardó Bolinches, han recordado que quienes sufrieron los golpes de la crisis de 2007 y de la pandemia “siguen sin recuperarse” y que, casi veinte años después del estallido financiero, “un importante sector de la población continúa sin ver aliviada su situación”.

El informe señala que cada vez son menos las familias que viven en estabilidad y más las que se sitúan al límite.


Vivienda: el alquiler como puerta a la pobreza

Uno de los datos más contundentes del informe lo aporta la vivienda:

  • El 48,3% de las personas que viven de alquiler está en riesgo de pobreza.

El precio del alquiler se ha duplicado entre 2015 y 2024, lo que deja a muchas familias sin margen económico para cubrir otras necesidades esenciales. FOESSA advierte de que este impacto “empuja a los hogares a situaciones cercanas a la pobreza”. Solo en Castellón, en el último año el precio ha experimentado un aumento del 6,9% interanual, situándose en 8,5 euros el metro cuadrado. El máximo histórico se marcó en agosto, con 9,0 €/m2 aunque ha experimentado una bajada en el último trimestre, según un informe de Idealista.

Para numerosas familias acompañadas por Cáritas, alquilar una habitación ha pasado de ser una solución temporal a convertirse en la única opción posible.

Además, alrededor de 1,2 millones de personas en la Comunitat tienen problemas relacionados con la vivienda:

  • un millón de hogares no puede asumir gastos imprevistos,
  • más de 450.000 no pueden mantener una temperatura adecuada,
  • más de 38.500 no disponen de sistema de evacuación de aguas residuales,
  • más de 19.000 carecen de agua caliente.

El empleo ya no garantiza la inclusión

El Informe FOESSA advierte de que la mejora del empleo no se traduce en mejores condiciones de vida. La encuesta EINSFOESSA, realizada a 603 familias de la Comunitat, revela que:

  • 126.000 hogares tienen a todos sus miembros activos en desempleo,
  • el 10,5% de las personas ocupadas también vive en exclusión social,
  • 120.000 personas tienen un empleo de exclusión, como venta ambulante, reparto de propaganda o trabajos temporales agrarios.

La estructura económica valenciana, muy basada en el sector servicios, genera empleo con rapidez… pero lo destruye igual de rápido, lo que deja a miles de trabajadores en la cuerda floja.


Los rostros de la exclusión

FOESSA identifica los hogares que concentran mayor vulnerabilidad:

  • aquellos cuyo sustentador principal es mujer,
  • personas sin estudios,
  • familias en búsqueda de empleo,
  • hogares de nacionalidad extranjera,
  • hogares con menores,
  • monoparentales,
  • hogares en pobreza severa o sin ingresos.

El informe destaca que el 45,4% de las personas extranjeras en la Comunitat vive en exclusión social.

También influyen variables como el tamaño del hogar (cinco o más miembros) y la fragilidad de los vínculos sociales. Hasta 149.000 hogares no cuentan con apoyos para afrontar enfermedad o dificultades, y las personas en exclusión tienen el doble de probabilidades de estar desconectadas de su vecindario.


Un modelo social agotado y la necesidad de un cambio profundo

El informe describe un sistema que “produce desigualdad, precariedad y fractura”. Señala que la exclusión no es un fallo individual, sino una consecuencia directa de un modelo social que se desgasta y que consume recursos —humanos y naturales— más rápido de lo que puede regenerarlos.

Aun así, FOESSA identifica “semillas de esperanza” en redes comunitarias, movimientos sociales y prácticas cotidianas de solidaridad.

El documento propone un cambio de paradigma basado en el cuidado, la justicia social y la interdependencia, acompañado de políticas públicas fuertes y una sociedad civil activa que actúe sobre las raíces de la desigualdad: vivienda, empleo, protección social y fiscalidad.


Más de un millón de personas en exclusión en la Comunitat

El director de Cáritas Diocesana de Segorbe–Castellón, Francisco Mir, subraya que la exclusión social alcanza ya al 21,5% de la población, más de un millón cien mil personas, de las que la mitad está en exclusión severa.


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