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Los castellonenses viven 10 años más que en 1975 mientras caen los partos

La esperanza de vida pasa de 73,58 años de media a 83,27

Clases de preparación al parto en imagen de archivo.

Clases de preparación al parto en imagen de archivo. / FERRAN MONTENEGRO

Carmen Tomás

Carmen Tomás

Castellón

La población de Castellón vive más años, pero cada vez nacen menos niños. La evolución demográfica de las últimas cinco décadas muestra un fuerte contraste entre el aumento de la supervivencia y el desplome de la natalidad, una tendencia que mantiene el crecimiento vegetativo en números rojos.


Castellón vive más, pero tiene menos nacimientos

La esperanza de vida en la provincia ha pasado de 73,58 años en 1975 a 83,27 años en 2024, según se desprende de los datos publicados este miércoles por el Instituto Nacional de Estadística.

Sin embargo, el movimiento natural de la población arroja la otra cara de la moneda: los nacimientos han caído un 40% en el mismo periodo. De los 6.853 partos registrados en 1975, se ha pasado a 4.168 en 2024.

El año pasado ya se produjeron menos alumbramientos que en 2023 y 2025 no está siendo mejor. Hasta septiembre, Castellón figura entre las cuatro provincias españolas donde más han caído los nacimientos, con un descenso del 3,6% respecto al mismo periodo de 2024.

Los avances médicos y la mejora de la calidad de vida explican el aumento de la supervivencia.


Crecimiento vegetativo en negativo

Desde hace años, mueren más personas de las que nacen. En 2024 se registraron 5.517 defunciones frente a 4.168 partos, dejando un saldo vegetativo de -1.349.

El profesor de Geografía Humana de la UJI señala que parte del descenso de la natalidad se debe a que las generaciones actuales crecieron en familias con pocos hijos o hijos únicos, lo que condiciona las decisiones reproductivas. A ello se suman los factores habituales:

  • dificultad de acceso a la vivienda,
  • inestabilidad laboral,
  • retraso del primer hijo,
  • que a la larga reducen la posibilidad de tener más de un descendiente por pareja o mujer.

El aporte de la población extranjera

Sin la presencia de población migrante, la provincia perdería habitantes.

  • Tres de cada diez nacimientos son de madre extranjera (1.270 el año pasado).
  • Una de cada cinco bodas incluye al menos un contrayente extranjero.

Según Soriano, la sociedad castellonense «es cada vez más multicultural», un fenómeno que ya forma parte del día a día en colegios e institutos, donde conviven alumnado de diversas procedencias. Además, la llegada continua de inmigrantes adultos, algunos sin pareja, contribuye también al aumento de estos matrimonios.


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