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Pérez Llorca refuerza el peso político de Castellón en el Consell

La provincia queda mejor posicionada en la nueva etapa del ejecutivo autonómico, con Martínez Mus, Miguel Barrachina y Elena Albalat

Vídeo: Pérez Llorca anuncia el nombre de los nuevos consellers

Daniel Tortajada

Javier Abad

Javier Abad

Castellón

El president Juanfran Pérez Llorca ha dado el primer paso para agotar la legislatura al frente de la Generalitat valenciana y, quién sabe, quizá también para presentar sus credenciales como candidato en 2027. Más que una simple remodelación del Consell o un intercambio técnico de consellerias, el movimiento realizado responde a la voluntad de definir el que será, a partir de ahora, su núcleo duro en el Gobierno valenciano.

Pérez Llorca se ha rodeado de personas con amplia experiencia en la gestión pública del día a día, especialmente en lo que será el ámbito de Presidencia. Un cuarteto compuesto por Pepe Díez, quien fue durante un breve espacio de tiempo jefe de gabinete de Isabel Bonig en su etapa al frente de la Conselleria de Infraestructuras. Díez asumirá ahora una posición clave: la vicepresidencia segunda y la Conselleria de Presidencia, un rol que lo sitúa como uno de los pesos pesados del nuevo organigrama. Otros dos nombres con una marcada ascendencia campsista (de la época de Francisco Camps) son Henar Molinero y Jacobo Navarro. Y completa el núcleo más próximo al president el periodista Vicente Ordaz.

Una vicepresidencia, la portavocía y una conselleria

En este contexto, la provincia de Castellón no sale mal parada; de hecho, queda mejor posicionada que antes, al liderar dos de las consellerias con mayor presupuesto, como son Infraestructuras y Servicios Sociales. Pérez Llorca mantiene a Vicente Martínez Mus en sus actuales competencias al frente de Medio Ambiente, Infraestructuras, Territorio y Recuperación, aunque reduce su rango de vicepresidente, pasando de la segunda a la tercera vicepresidencia. No obstante, este cambio no implica una pérdida de confianza o influencia. Al contrario: se reconoce que, con la creación de la nueva vicepresidencia vinculada a Presidencia, lo lógico era desplazarlo al tercer escalón formal. La valoración general —tanto en el PP como muchos políticos de la oposición— es que Martínez Mus es uno de los consellers mejor considerados, especialmente por su ingente labor en la gestión de la recuperación tras la trágica dana.

Por su parte, Miguel Barrachina sale claramente reforzado. Mantiene las áreas de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca, pero a ello se le añade ahora la portavocía del Consell, en sustitución de Susana Camarero. La decisión no sorprende: Barrachina es, de lejos, el conseller con mayor solvencia comunicativa. De verbo ágil y poco dado a replegarse ante situaciones complejas, su perfil encaja a la perfección con la etapa que se abre, marcada por una legislatura que no será precisamente cómoda. Las ruedas de prensa posteriores al Consell estarán monopolizadas por cuestiones relacionadas con la dana y sus derivadas políticas, sociales y judiciales.

En cambio, Ruth Merino, hasta ahora consellera de Hacienda nacida en Castellón pero con escaso arraigo provincial, queda fuera del Ejecutivo. Su salida no constituye una sorpresa. Tras su abrupto abandono de Ciudadanos y su incorporación al PP, su nombramiento inicial se interpretó como un gesto personal de Carlos Mazón, por lo que muchos daban por sentado que su permanencia sería limitada. Para la propia Merino, según apuntan diversas fuentes, la destitución no supone un trauma, pues era consciente desde hace tiempo de que se encontraba en la cuerda floja.

La gran sorpresa

La gran sorpresa de la remodelación tiene nombre: Elena Albalat. Con una sólida trayectoria en el municipalismo como concejal en Onda y, desde julio del año pasado, como secretaria autonómica del Sistema Sociosanitario, Albalat asumirá ahora la dirección de la Conselleria de Servicios Sociales, Familia e Infancia que deja Susana Camarero. Su designación se interpreta como un claro gesto hacia la estructura provincial del Partido Popular: es una persona de plena confianza del secretario general del PP de Castellón, Salvador Aguilella, y por tanto de la presidenta provincial, Marta Barrachina. Por ello, su presencia en el Consell encaja en el cupo reservado a la dirección castellonense del partido.

Con esta reconfiguración del Consell, Pérez Llorca no solo define su círculo de máxima confianza, sino que también refuerza su posición interna, distribuye equilibrios territoriales y afianza el perfil político que quiere proyectar de cara a la segunda mitad de la legislatura. Y, posiblemente, a su futuro como candidato.

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