Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

La oferta de alquiler toca suelo en Castellón: 2.320 viviendas menos en solo cinco años

La provincia cerrará el 2025 con 7.465 pisos ofrecidos en arrendamiento, un 12,2% por debajo del año pasado

El desplome es el sexto más alto de toda España

Una joven pasa junto al escaparate de una inmobiliaria, con ofertas de viviendas, en una imagen de archivo.

Una joven pasa junto al escaparate de una inmobiliaria, con ofertas de viviendas, en una imagen de archivo. / Román G. Aguilera / Efe

Iván Checa

Iván Checa

Castellón

Encontrar un piso para alquilar se empieza a asemejar a hallar una aguja en un pajar. La oferta de inmuebles para arrendar vuelve a tocar suelo este año en la provincia de Castellón tras abandonar el mercado 2.320 en apenas cinco años.

La previsión recoge que la provincia cerrará el 2025 con un total de 7.465 pisos ofrecidos para el alquiler, lo que implica solo en el último año un desplome del 12,2%, pues en el 2024 fueron 8.498, según el informe al cierre del tercer trimestre publicado por el Observatorio del Alquiler, de la fundación Alquiler Seguro y la Universidad Rey Juan Carlos.

Dicha caída que experimenta el suelo castellonense en cuanto a la oferta resulta la sexta más elevada de toda España, al mismo nivel que Guadalajara y Huesca. Solo superan a la provincia de Castellón las de Sevilla (-12,8%), Asturias (-12,9%), Vizcaya (-17,2%), Melilla (-20,3%) y Guipúzcoa (-23,5%).

Un 23,7% de retroceso

Si se mira más a largo plazo, desde el 2020, en cinco años, la reducción de la oferta en Castellón resulta del 23,7%, pues entonces se contabilizaban 9.788 viviendas para alquiler.

¿Y a la práctica qué implica? El efecto que más se nota, por su impacto directo sobre la economía de los inquilinos, es la subida de precios. La curva de las rentas que se abonan se asemeja, de forma inversa, a la de la caída de la oferta. En el 2020 los alquileres estaban a una media de 560 euros, mientras que hoy alcanzan los 721, un 28% más.

También se nota en cuanto a la dificultad para encontrar un piso, pues la competencia se multiplica. El mismo estudio señala que, en estos momentos, compiten 34 posibles inquilinos por cada oferta, frente a los 9,6 de hace cinco años.

La ley de Vivienda, la alta demanda y el déficit de inmuebles constituyen las principales causas de este escenario. De cara al 2026, se aprecia «cierta tendencia a la estabilización», analiza el analista del Observatorio del Alquiler, Sergio Cardona, a este diario. El experto valora que la oferta-demanda «empieza a equilibrarse, al igual que la presión, aunque la parte mala es que todavía estamos en niveles altos». Sobre los precios, Cardona espera que se ralentice su aumento, abandonando el ritmo del 10-11% de otros años, y quedando entre el 5 y el 7%.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents