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El acuerdo con Mercosur supondrá un nuevo golpe al campo de Castellón: naranjas y ganadería, las más afectadas

Las organizaciones agrarias, que cargan contra el Gobierno, insisten en que el pacto fomenta la competencia desleal y pone en riesgo a decenas de explotaciones

Varios trabajadores cargan un buque de naranjas.

Varios trabajadores cargan un buque de naranjas. / Mediterráneo

Elena Aguilar

Elena Aguilar

Castellón

Casi 30 años después y a pesar de la oposición de los agricultores y ganaderos europeos, Bruselas ha dado este viernes luz verde al acuerdo de libre comercio con Mercosur, lo que allana el camino para que la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, firme el texto la próxima semana, permitiendo la entrada en vigor provisional del pacto. Y aunque el acuerdo incluye las salvaguardas que la Comisión propuso hace unas semanas para fortalecer la protección del sector agroalimentario europeo, las organizaciones agrarias advierten del impacto que el acuerdo tendrá en Castellón. Y entre los principales damnificados están los cítricos y la ganadería, sobre todo, el vacuno y el sector avícola.

Tanto la Unió Llauradora como la Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-Asaja) aseguran sin ambages que el acuerdo es malo para la agricultura de Castellón. "La UE nos ha vuelto a vender en tierra plana", critica Cristóbal Aguado, presidente de AVA que insiste en que este acuerdo comercial, como tantos otros, "utiliza la agricultura como moneda de cambio". "Sin exigir reciprocidad a las importaciones sudamericanas, fomenta más competencia desleal que expulsará a los agricultores y ganaderos valencianos, ya que será la gota que colma el vaso. Y cuando desaparezcan los productores, la factura la pagarán los consumidores, con una cesta de la compra más cara, de menor calidad y más contaminante”, advierte.

De moneda de cambio habla también Carles Peris, secretario general de la Unió. "Se ha aprobado un documento que pone en riesgo miles de explotaciones sin asegurar condiciones de competencia justa”, denuncia haciendo hincapié en que las cláusulas de salvaguarda (disposiciones en acuerdos comerciales que permiten suspender temporalmente derechos u obligaciones si cambian drásticamente las circunstancias iniciales) van a ser papel mojado. "Estas cláusulas para productos en fresco ya se ha comprobado que no son muy eficientes porque cuando se detecta un aumento de las importaciones o una bajada de precios superior al establecido, el daño ya está hecho", lamenta.

Críticas a la "hipocresía" del Gobierno

La Unió dirige sus dardos hacia el Gobierno de España, al que tilda de "hipócrita". "El ministro de Agricultura ha votado a favor de un acuerdo que deja al campo en una situación de clara vulnerabilidad", argumenta el secretario general de esta organización y añade que, en este acuerdo político, el Gobierno de España se debería posicionar, como ha hecho el francés," para evitar importaciones de productos que no cumplan con la normativa europea".

Tanto AVA como la Unió insisten en que el acuerdo permite la entrada de productos que no cumplen las mismas exigencias sanitarias, ambientales y de bienestar animal que se imponen a los productores europeos, lo que supone competencia desleal y una amenaza directa a la viabilidad del modelo de agricultura profesional.

Pese al visto bueno del Consejo, el acuerdo con Mercosur aún debe ser ratificado por el Parlamento Europeo, una fase decisiva en la que las organizaciones agrarias van a continuar peleando. La Unió, por ejemplo, dirá "no" al pacto en la protesta convocada el próximo 11 de febrero en Madrid, mientras que AVA anuncia que intensificará su labor de interlocución y presión política.

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