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La campaña citrícola de Castellón entra en la segunda parte con precios que superan los 0,45 euros

Variedades como clemenvilla, sando o lane late registran a buenas cotizaciones, y el sector tiene la vista puesta en Egipto

Un collidor recoge mandarinas en una finca citrícola.

Un collidor recoge mandarinas en una finca citrícola. / Daniel Tortajada

Elena Aguilar

Elena Aguilar

Castellón

La primera quincena de enero suele marcar el arranque de la segunda parte de la campaña citrícola y este año el camino parece despejado. Al menos, de momento. Tras el fiasco de los tres primeros meses de la temporada, cuando la invasión de fruta sudafricana en los supermercados europeos ralentizó la demanda de clemenules y provocó una caída de las cotizaciones, el sector confía ahora en las próximas semanas sirvan para quitarse el mal sabor de boca y recuperar parte de lo perdido con la variedad estrella en Castellón.

A pie de campo las sensaciones son positivas. «En estos momentos hay una buena dinámica de recolección y el precio en las lonjas es estable, quizás un poco más bajo que el año pasado, aunque con valores que son razonables», resume Carles Peris, secretario general de la Unió Llauradora i Ramadera.

El último boletín de la Lonja de Cítricos de València refleja que la clementina sando cotiza en origen a 0,47 euros el kilo (hay algunas partidas puntuales cuyo precio ha alcanzado los 0,55 euros), prácticamente lo mismo que el año pasado. En cambio, la clemenvilla se sitúa en una media de 0,52 euros frente a los 0,37 que alcanzó hace justo un año. La mala noticia, sin embargo, es que esta temporada la cosecha de esta variedad es un 55% más baja y en la provincia apenas se van a producir 10.600 toneladas de fruta.

Mejor son las perspectivas de las variedades premium, entre las que se encuentra las mandarinas tango, nadorcott y, sobre todo, orri. Esta última, por ejemplo, cotiza en el campo a 1,27 euros el kilo (el año pasado el precio era de 1,10), mientras las dos primeras se sitúan en 0,70 euros.

Pendientes de Egipto

¿Y qué ocurre con las naranjas? En el caso de las navel, la cotización media está en 0,26 euros el kilo (ligeramente inferior a la del 2025) y la lane late ser sitúa en 0,32 euros. El problema es que estas variedades, de las que Castellón produce casi 86.000 toneladas, compiten directamente con la fruta que llega de Egipto, país que en los últimos años ha disparado las exportaciones de naranjas a la UE.

Otro problema, y no menor, es la caída del consumo de naranjas, tanto en el conjunto de la UE como en España. En el primer caso el descenso ha sido del 10% en apenas una década, mientras que en el mercado nacional el retroceso es aún mayor y supera el 45%.

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