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El Consell trabaja para incorporar nuevas medidas de seguridad para los parques hinchables: el sector de Castellón pide tener voz

La Asociación Española de Juegos Hinchables valora positivamente la profesionalización del sector, pero pide a la Conselleria tener más en cuenta a los instaladores

Hinchables en Castelló.

Hinchables en Castelló. / PSPV

Carmen Tomás

Carmen Tomás

Castellón

La Conselleria de Emergencias e Interior estudia introducir nuevas exigencias para las instalaciones hinchables tras una propuesta del Colegio de Ingenieros Técnicos Industriales, que apuesta por profesionalizar el sector y reforzar el control durante el uso de estas atracciones.

Las empresas que montan castillos hinchables en la provincia de Castellón podrían verse obligadas a cumplir nuevos requisitos de seguridad, como la presencia de un operador cualificado durante toda la actividad o la instalación obligatoria de anemómetros conectados a sistemas de alerta, según la propuesta que actualmente analiza la Conselleria de Emergencias e Interior.

La iniciativa surge tras una reunión entre el conseller Juan Carlos Valderrama y el Colegio Oficial de Ingenieros Técnicos Industriales de Valencia (COGITI-Valencia), que ha trasladado una batería de medidas para mejorar la seguridad en celebraciones con elementos hinchables, tanto en eventos públicos como privados, con motivo del aniversario del accidente ocurrido en un juego hinchable en la localidad de Mislata (Valencia) en el que fallecieron dos niñas

Un operador que controle la instalación durante todo el evento

Entre las principales novedades se plantea la creación de la figura del operador cualificado, una persona formada y acreditada que se encargaría del control directo del hinchable desde el inicio hasta el final de la celebración. Su función no solo sería vigilar el correcto funcionamiento de la atracción, sino también decidir su cierre ante condiciones meteorológicas adversas o cualquier situación de riesgo sobrevenido.

Desde el ámbito de la ingeniería, desde el Colegio de Ingenieros Técnicos Industriales de Castellón señalan que uno de los principales problemas actuales es que, aunque un técnico certifica que la instalación cumple la normativa, posteriormente puede modificarse sin control. “Ahora mismo no hay nadie que vele porque se respete la instalación primitiva que ha certificado el ingeniero”, advierte.

Por ello, considera necesario formar tanto a los instaladores como a los operadores, de modo que se garantice que el castillo se monta conforme a la normativa y que, durante su uso, se desactive cuando el viento supere el máximo permitido, atendiendo a los datos de un anemómetro.

El sector ve positiva la profesionalización, pero pide ser escuchado

Desde el punto de vista empresarial, el vocal de Castellón de la Asociación Española de Juegos Hinchables, Simón Moreno, reclama que la Conselleria tenga más en cuenta a los instaladores. “Somos los que estamos al pie del cañón y los que realmente sabemos dónde están los problemas”, afirma.

Moreno valora de forma positiva la creación de operadores cualificados y la profesionalización del sector, y recuerda que muchas empresas ya realizan cursos de formación en los que participan ingenieros. No obstante, defiende que los cursos deberían estar homogeneizados y reconocidos oficialmente.

Desconocimiento de la norma y guerra de precios

Por su parte, el ingeniero Eduardo Mira, que colabora con la AEJH, señala que en el sector hay muchas pequeñas empresas, que son contratadas por ayuntamientos y asociaciones. A su juicio, existe un desconocimiento de la norma y muchas veces se contrata una instalación mirando el precio y se produce una guerra de precios, cuando las empresas serias tienen costes como altas en la seguridad social, etc. Pide dignificar el sector, apela al conocimiento de la norma y su aplicación y a la concienciación en la contratación, que se pida certificado de montaje, que el seguro de responsabilidad civil esté en regla, la documentación del hinchable con el libro de este y la superación de la ITV anual y señala que lo más importantes son los anclajes ycontrapesos.

Imagen de archivo de un castillo hinchable,

Imagen de archivo de un castillo hinchable, / Mediterráneo

El debate sobre el anemómetro y el coste para las empresas

Otro de los puntos clave de la propuesta es la obligación de instalar anemómetros conectados a sistemas de alerta. Según Moreno, muchas empresas ya utilizan estos dispositivos de forma habitual. “Yo mismo llevo cuatro o cinco y siempre va uno en cada vehículo”, explica.

El temor del sector es que se obligue a adquirir modelos concretos con sistemas de seguridad asociados, lo que podría suponer un incremento de costes. “Yo quiero estar tranquilo y no vale la pena arriesgar. Nosotros a 25 kilómetros por hora desmontamos”, señala.

Diferencias entre municipios y exceso de burocracia

Empresas del sector como Sagals defienden la necesidad de homogeneizar criterios entre ayuntamientos, ya que actualmente existen diferencias notables según el municipio donde se instale el hinchable. Aunque existe una normativa general, hay localidades que exigen más documentación, como la conocida OCA, con un coste elevado.

También denuncian disparidad de criterios en los sistemas de anclaje, lo que genera inseguridad jurídica y técnica. “Cada ayuntamiento pide algo distinto y eso complica mucho el trabajo”, apuntan, reclamando menos burocracia y más claridad normativa.

Registro autonómico y formación homologada

La propuesta del COGITI-Valencia plantea la creación de dos figuras diferenciadas, instaladores y operadores, ambas con formación homologada, carné profesional y conocimientos en primeros auxilios. Además, se propone un Registro Autonómico de Instaladores y Operadores, que facilitaría la tramitación administrativa ante los ayuntamientos.

Reunión del conseller de Emergencias e Interior, Juan Carlos Valderrama, con el decano del COGITI Valencia, Tomás Játiva. También ha asistido el director general de Interior, Vicente Huet.

Reunión del conseller de Emergencias e Interior, Juan Carlos Valderrama, con el decano del COGITI Valencia, Tomás Játiva. También ha asistido el director general de Interior, Vicente Huet. / gva

Uno de los "aspectos clave" de la propuesta es la obligatoriedad de disponer de un sistema de aviso por condiciones meteorológicas adversas. Dicho sistema deberá contar con un anemómetro calibrado anualmente, una alarma óptico-acústica y señalización visible con instrucciones claras de evacuación. Esta deberá realizarse "de forma inmediata" cuando la velocidad del viento supere los 35 km/h.

La Conselleria de Emergencias e Interior ha confirmado que estudia con interés esta propuesta, que podría incorporarse al desarrollo de la actual Ley de Espectáculos Públicos, con el objetivo de reforzar la seguridad de los usuarios, especialmente de los menores.

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