Javier Peña, patrón de una embarcación pesquera de Castellón: "Nos están matando por el exceso de burocracia"
La flota de la provincia se ha quedado en tierra para protestar por el reglamento de control que les obliga a anotar todas las capturas y hacerlo dos horas y media antes de llegar a puerto

Gabriel Utiel

Los pescadores de Castellón se han quedado este lunes en tierra. Y no, no lo han hecho por el mal tiempo. Las cofradías de toda la provincia, al igual que las del resto del país, han amarrado en protesta por la norma de control de la Unión Europea (UE) que, entre otras medidas, les obliga a pesar y anotar en un cuaderno electrónico todas y cada una de las especies que capturen, independientemente de su volumen, y, además, hacerlo dos horas y media antes (la propuesta inicial eran cuatro horas de antelación) de la llegada a puerto. Más y más burocracia para un sector, que según denuncian los pescadores, cada vez es menos viable.
Javier Peña es uno de los muchos profesionales de Castellón afectados por el reglamento y que la mañana de este lunes se ha concentrado en la lonja del Grau para protestar. Patrón de una embarcación de arrastre asegura que la medida que entró en vigor el pasado 10 de enero es imposible de cumplir. "Lo que se nos pide es inviable. Quieren que pesemos y registremos unas 30 especies diferentes de pescado, con un margen de error del 20%", asegura. "Si una especie pesa, por ejemplo, un kilo y tú pones 1,300 ya te has equivocado y te expones a una multa de mínimo 3.000 euros. Y eso multiplicado por 30 especies es imposible de cumplir, inviable", describe.
Al igual que todo el sector, Javier considera que el reglamento de control es un sinsentido y advierte que la pesca está tocada y hundida. "Si esto no cambia el futuro de la actividad pesquera es muy negro". "A pesar de que últimamente estamos recogiendo frutos por las medidas adoptadas a nivel de mallas, zonas acotadas para no pescar... la realidad es que el exceso de burocracia nos está matando", sentencia.
Durante la concentración, Luis García, secretario de Fedcopesca, la Federación que engloba a las cinco cofradías de la provincia, ha explicado que la normativa que impone Europa no se ajusta a la realidad de la pesca litoral mediterránea. “El preaviso está pensado para grandes embarcaciones que realizan mareas de varios días, semanas o incluso meses, y no saben cuándo van a volver a puerto. Eso no ocurre en Castellón ni en la mayor parte del Mediterráneo, donde se trabaja en mareas diarias de diez u once horas”, ha señalado. "Si me obligan a anotar todo lo que llevo a bordo con cuatro horas de antelación o con 2,5 como pretende el Ministerio y mi barco está a veinte minutos del puerto, está clarísimo que el sistema no está pensado para nuestra forma de trabajar”, ha subrayado.

Lectura de un manifiesto en Peñíscola a favor de la pesca. / Mediterráneo
El sector considera asimismo "un absurdo" la obligatoriedad de pesar y anotar todas las capturas desde la primera pieza (hasta ahora la exigencia era a partir de 50 kilos. "Obliga a las tripulaciones a realizar un pesaje exacto en barcos en movimiento, mientras continúan faenando y vigilando la navegación. Es un sinsentido, sobre todo teniendo en cuenta que el pescado se pesa obligatoriamente en lonja, por cofradías que son corporaciones de derecho público", ha manifestado García.
Peñíscola y Vinaròs
Además de en Castelló, ha habido protesta en otras localidades como Vinaròs o Peñíscola. En esta última localidad se ha leído un manifiesto de defensa del sector. "La pesca no es solo una actividad económica; es el corazón de nuestra identidad, nuestra historia y una garantía fundamental de nuestra soberanía alimentaria. En un mundo convulso e incierto como el actual, proteger nuestro sector extractivo marino es proteger el sustento de la población y la estabilidad de nuestras comunidades litorales", han reclamado.
Los marineros de la ciudad del Papa Luna han denunciado asimismo que el sector está "hiperregulado y que atraviesa una situación de vulnerabilidad extrema. Las recientes modificaciones del Reglamento de Control imponen normas de difícil o imposible cumplimiento, dictadas desde un profundo desconocimiento del trabajo real en la mar y bajo un enfoque de sospecha generalizada hacia quienes viven de ella". "Este planteamiento amenaza la viabilidad económica del conjunto de la flota, incrementa los riesgos de seguridad marítima y pone en peligro un modelo pesquero que ha demostrado ser compatible con la conservación de los recursos y el equilibrio ecosocial del litoral"
Suscríbete para seguir leyendo
- Concurso de acreedores de un gigante citrícola de Castellón: intervenidas las facultades de administración
- Alerta en la citricultura: detectan las primeras naranjas de Egipto con residuos y fitosanitarios prohibidos
- Novedades en el centro comercial Salera de Castellón: las dos aperturas previstas este febrero
- Inditex cierra una de sus tiendas del centro comercial Salera de Castellón
- Novedades en la crisis de un gigante citrícola de Castellón: al menos 28 agricultores van a reclamar el pago de sumas abultadas
- Alegría en un pueblo de Castellón: la Lotería Nacional deja un gran premio vendido en un estanco
- Emergencias establece la alerta por nevadas en Els Ports
- Borrasca Leonardo en Castellón: AEMET pone toda la provincia en alerta y pide máxima precaución