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Estudiantes de la UJI convierten el patrimonio del interior de Castellón en videojuegos

El talento joven de la UJI acerca el patrimonio rural de Castellón a las nuevas generaciones a través de la tecnología

Castellón

La historia, la memoria y las tradiciones de municipios del interior de Castellón como La Mata, Montán, Vistabella y Bejís han cobrado nueva vida gracias al trabajo creativo de estudiantes de la Universitat Jaume I. Un total de 30 alumnos del Grado de Diseño y Desarrollo de Videojuegos han presentado cinco videojuegos inspirados en estos pueblos rurales, demostrando cómo la tecnología puede convertirse en una herramienta para preservar y difundir el patrimonio cultural.

Aprender creando para el territorio

Los videojuegos se han desarrollado en el marco del proyecto Triple, una iniciativa que apuesta por la creación de historias interactivas vinculadas a municipios rurales con el objetivo de poner en valor sus puntos de interés histórico, cultural y patrimonial. Durante cuatro meses, el estudiantado ha trabajado intensamente para transformar relatos locales, documentos históricos y tradiciones populares en experiencias digitales.

El profesor de Diseño Conceptual, Emilio Sáez, ha destacado que el proyecto despierta un gran interés entre los alumnos porque trabajan con una meta real: desarrollar videojuegos que posteriormente serán utilizados. “Es todo un reto diseñar y desarrollar un videojuego en solo cuatro meses, combinando muchas facetas que deben estar muy bien coordinadas”, ha señalado.

Vistabella, Bejís, Montán y La Mata, protagonistas

En Vistabella, los estudiantes han desarrollado dos videojuegos. Fragmentos al viento invita a buscar fragmentos de antiguas visuras, documentos manuscritos que describían caminos, fuentes y límites del término municipal. El archivo del tiempo propone un viaje temporal para recuperar la Carta Pobla de la localidad, combinando misterio e historia.

Para Bejís, el videojuego La Cruz de Bejís se presenta como una novela visual ambientada en la Edad Media, durante la presencia de la Orden de Calatrava. El jugador acompaña a un caballero en su día a día, descubriendo la historia local a través de decisiones, desafíos y una narrativa cuidada.

En Montán, Raíces de piedra pone el foco en la construcción en piedra seca, a través de la restauración del acueducto de La Teja. El legado de un abuelo y el aprendizaje junto a los vecinos guían una historia que conecta memoria, técnica tradicional y comunidad.

Por último, La Mata es el escenario de La Carrasca del temps, un videojuego basado en viajes en el tiempo y en un elemento natural emblemático como la Carrasqueta. A través del juego, el jugador se acerca a tradiciones locales, fiestas populares, juegos tradicionales y oficios ligados al territorio.

Universidad y mundo rural, una alianza clave

La presentación ha contado con la participación de responsables académicos, profesionales del sector del videojuego y representantes municipales. Alcaldes y técnicos locales han subrayado la oportunidad que supone para los pueblos pequeños participar en una iniciativa que, de otro modo, sería difícil de llevar a cabo.

La jornada, abierta al público, ha incluido tanto la presentación de los proyectos por parte del estudiantado como una feria interactiva, donde los asistentes han podido probar los videojuegos y conocer de primera mano el trabajo realizado. Para muchos alumnos, ha sido la primera vez que ven su proyecto compartido con un público real, más allá del aula.

Documentarse para contar bien la historia

Antes de empezar el desarrollo técnico, los estudiantes realizaron un trabajo previo de documentación junto a técnicos culturales y personas del tejido asociativo de los municipios, a través del Programa de Extensión Universitaria (PEU) de la UJI. Esta colaboración ha sido clave para garantizar que los videojuegos reflejen de forma coherente la historia y las tradiciones locales.

“Crear sinergias entre el mundo rural y la universidad es fundamental; no hay mejor forma de contar la historia de los municipios”, ha apuntado Sáez, subrayando el valor humano y social del proyecto.

Talento joven con raíces en el interior

Más allá del resultado final, el proyecto pone en valor el talento creativo del estudiantado de la UJI y su capacidad para conectar innovación y territorio. Al mismo tiempo, contribuye a dar visibilidad a los municipios del interior de Castellón, mostrando que su historia y cultura pueden ser atractivas también para las nuevas generaciones, incluso en formato digital.

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