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Alquiler en Castellón: 1.300 pisos se 'esfuman' del mercado en solo un año

La provincia se sitúa como la séptima de todo el país que más viviendas para arrendar pierde, lo que dobla la competencia

Un hombre pasa junto al escaparate de una inmobiliaria, con viviendas ofertadas, en una imagen de archivo.

Un hombre pasa junto al escaparate de una inmobiliaria, con viviendas ofertadas, en una imagen de archivo. / Ricardo Rubio / E.P.

Iván Checa

Iván Checa

Castellón

Encontrar una vivienda de alquiler en la provincia de Castellón ya se asemeja a, como dice el refrán, tratar de hallar una aguja en un pajar. La oferta de inmuebles para arrendar continúa en caída libre en el territorio, hasta el punto de que se sitúa en el top-10 que más disponibilidad pierde en el último año, con casi 1.300 pisos menos.

Así lo plasma el último informe del Observatorio del Alquiler, en el que participa la Universidad Rey Juan Carlos y que fue publicado este miércoles con datos del 2025 al completo. El análisis apunta que Castellón contabilizó 7.206 ofertas de alquiler durante el año pasado, lo que implica una caída del 15,2% y 1.292 inmuebles menos. Dicho retroceso resulta el séptimo más importante del país en términos absolutos y el octavo en relativos.

Desaparecen uno de cada tres en seis años

El descenso del número de pisos destinados a arrendar avanza imparable año tras año. Si se mira con perspectiva, en el 2019, antes de la pandemia, se ofertaban 11.142 viviendas en el territorio castellonense, lo que implica que una de cada tres han desaparecido del mercado en solo seis años.

¿Y en qué se traduce esta tendencia? El primer efecto ataca directamente al bolsillo de los inquilinos. Los alquileres se han encarecido en la provincia hasta un 5%, alcanzando ya las cuotas una media de 725 euros al mes.

35 aspirantes por inmueble

La otra consecuencia está vinculada a la demanda. La competencia a la hora de acceder a una oferta de alquiler se duplica en la provincia, pues solo en el último año los inquilinos que optan a cada anuncio han pasado de 18 a 35. Resulta, una vez más, uno de los mayores crecimientos de toda España, ocupando la séptima posición, únicamente por detrás de Zaragoza, Barcelona, Girona, las Palmas, Asturias y Tarragona.

«Todo lo que se pone en alquiler lo absorbe de forma vertiginosa la demanda. Lo poco que hay registra una avalancha de peticiones», valora el presidente del Colegio Oficial de Agentes de la Propiedad Inmobiliaria (Coapi) de Castellón, Francisco Nomdedéu.

Trasvase a la compraventa

El máximo representante de los agentes inmobiliarios de la provincia atribuye el desplome de la oferta a cuestiones como la «inseguridad» de los propietarios, pero también a que se produce cierto «trasvase de inmuebles al mercado de la compraventa», tanto por este motivo, como «por las herencias», ya que «muchas veces los nuevos propietarios prefieren directamente poner a la venta la vivienda en lugar de seguir gestionando el alquiler».

De cara a este año, el informe prevé que se avance hacia la estabilización o, lo que es lo mismo, que se rebaje la caída de la oferta, pero sin que se produzca aún una recuperación. Los precios, por su parte, seguirán en máximos, aunque una vez se espera que suban a un ritmo más lento respecto a los últimos años.

Los precios de la obra nueva suben otro 6,4%

Comprar una vivienda en propiedad, al menos a priori, tampoco resulta mucho más ventajoso para el bolsillo de los contribuyentes. El nuevo año trajo consigo, como recogió este diario, un incremento de los precios de una media de entre 10.000 y 12.000 euros por inmueble de obra nueva debido al nuevo impuesto que afecta al coste del cemento y el acero. Esta subida se añade al continuo encarecimiento de los últimos años, que solo en el 2025 alcanza el 6,4% interanual en puntos de la provincia de Castellón como la capital de la Plana o Benicàssim, según publicó ayer la Sociedad de Tasación.

Un inmueble recién construido en la ciudad de Castelló cuesta, en estos momentos, una media de 1.758 euros por metro cuadrado, lo que implica que se abonen 140.640 euros por una vivienda de unos 80 metros cuadrados.

Más cara aún sale la adquisición en la vecina localidad de Benicàssim, donde el metro cuadrado ya queda en 2.160 euros, elevando el precio de dicho inmueble tipo a 172.800 euros. De hecho ya es más caro comprar un piso en esta población de la Plana Alta que en Alicante (1.859 euros por metro cuadrado).

Mientras, el dato global de la Comunitat Valenciana bate su máximo con 2.261 euros debido a «la combinación de una demanda intensa, una oferta ajustada y el encarecimiento de los costes», analiza el delegado de la Sociedad de Tasación, Alberto de Jorge.

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